El caso que nunca resolví
Martina
Hoy es el día 735 de la desaparición del Doctor Michael.
Todo empezó unos años atrás, mis padres acababan de morir en un accidente de coche, y estaba sola, no tenía hermanos, y mis abuelos se fueron cuando yo aún era pequeña.
Yo tenía 20 años y estaba estudiando la carrera de mis sueños, pero todo cambió.
Cuando mis padres murieron me llegó el testamento, el de mi madre eran joyas, la casa… pero el de mi padre no era solo eso …
Me había dejado una llave y una nota, con el número apuntado y el nombre de un señor.
Cuando llamé a ese número y el señor que contestó escuchó una voz femenina me preguntó si ya había pasado, yo no entendía de qué me hablaba, pero el señor en lugar de explicármelo me dijo que quedáramos al día siguiente para hablar de todo lo que estaba pasando.
Al día siguiente un coche se paró en la puerta de mi casa, me extrañó, porque no recordaba haberle dado mi dirección.
Al subirme al coche había un señor que se presentó como Michael, Doctor Michael.
Me empezó a contar como mi padre había estado investigando sobre una medicina.
Me contó que eran compañeros, y que estaban trabajando juntos.
Michael iba conduciendo, no sabía dónde me llevaba, pero no pregunté.
Cuando Michel paró el coche, estábamos en un cementerio. Yo no sabía que hacíamos allí pero le seguí.
Nos dirigimos a una tumba, donde había escrito el nombre que papá había puesto en la nota.
Michael me preguntó por la llave, y se la dí. Apretó el nombre de la tumba, y se abrió un pasillo secreto, que nos condujo a una puerta de metal, que con la llave abrió rápidamente, y me la devolvió.
Detrás de aquella puerta estaba lleno de papeles, pruebas e ingredientes para la medicina.
Michael se acercó a una mesa que había, y me entregó una carta con mi nombre. En la carta explicaba todo lo que pasaba, toda la historia de mi padre con el Doctor Michael, y lo que estaban buscando, pero también ponía algo de unos hombres que iban detrás de ellos buscando la misma medicina.
Al cabo de unos segundos de leer la carta, alguien picó la puerta, era imposible ya que nadie sabía sobre este lugar.
Michael me miró y me dijo que me escondiera, me señaló un lugar lleno de cajas vacías.
Pero él en cambio se puso detrás de una puerta.
La gente que picaba la puerta empezaron a darle más y más fuerte, hasta que la tumbaron al suelo.
Yo muerta de miedo me quedé callada, pero el Doctor Michael estornudó y le cogieron, se lo llevaron, nunca llegué a saber donde.
Yo no vi nada, por todo el miedo que había pasado.
No supe nada más de él.
Hoy en día vuelvo algunos días al cementerio, para ver si algo ha cambiado, pero está todo igual.
El caso del Doctor Michael y mi padre nunca lo he resuelto, pero por lo que pone en los papeles era una medicina mundial para las personas e iluminar el mundo.
Diario de Blanca
04/07/1998
Todo empezó unos años atrás, mis padres acababan de morir en un accidente de coche, y estaba sola, no tenía hermanos, y mis abuelos se fueron cuando yo aún era pequeña.
Yo tenía 20 años y estaba estudiando la carrera de mis sueños, pero todo cambió.
Cuando mis padres murieron me llegó el testamento, el de mi madre eran joyas, la casa… pero el de mi padre no era solo eso …
Me había dejado una llave y una nota, con el número apuntado y el nombre de un señor.
Cuando llamé a ese número y el señor que contestó escuchó una voz femenina me preguntó si ya había pasado, yo no entendía de qué me hablaba, pero el señor en lugar de explicármelo me dijo que quedáramos al día siguiente para hablar de todo lo que estaba pasando.
Al día siguiente un coche se paró en la puerta de mi casa, me extrañó, porque no recordaba haberle dado mi dirección.
Al subirme al coche había un señor que se presentó como Michael, Doctor Michael.
Me empezó a contar como mi padre había estado investigando sobre una medicina.
Me contó que eran compañeros, y que estaban trabajando juntos.
Michael iba conduciendo, no sabía dónde me llevaba, pero no pregunté.
Cuando Michel paró el coche, estábamos en un cementerio. Yo no sabía que hacíamos allí pero le seguí.
Nos dirigimos a una tumba, donde había escrito el nombre que papá había puesto en la nota.
Michael me preguntó por la llave, y se la dí. Apretó el nombre de la tumba, y se abrió un pasillo secreto, que nos condujo a una puerta de metal, que con la llave abrió rápidamente, y me la devolvió.
Detrás de aquella puerta estaba lleno de papeles, pruebas e ingredientes para la medicina.
Michael se acercó a una mesa que había, y me entregó una carta con mi nombre. En la carta explicaba todo lo que pasaba, toda la historia de mi padre con el Doctor Michael, y lo que estaban buscando, pero también ponía algo de unos hombres que iban detrás de ellos buscando la misma medicina.
Al cabo de unos segundos de leer la carta, alguien picó la puerta, era imposible ya que nadie sabía sobre este lugar.
Michael me miró y me dijo que me escondiera, me señaló un lugar lleno de cajas vacías.
Pero él en cambio se puso detrás de una puerta.
La gente que picaba la puerta empezaron a darle más y más fuerte, hasta que la tumbaron al suelo.
Yo muerta de miedo me quedé callada, pero el Doctor Michael estornudó y le cogieron, se lo llevaron, nunca llegué a saber donde.
Yo no vi nada, por todo el miedo que había pasado.
No supe nada más de él.
Hoy en día vuelvo algunos días al cementerio, para ver si algo ha cambiado, pero está todo igual.
El caso del Doctor Michael y mi padre nunca lo he resuelto, pero por lo que pone en los papeles era una medicina mundial para las personas e iluminar el mundo.
Diario de Blanca
04/07/1998