Lo que nadie sabia
Pruna
Había una vez dos niñas muy, pero que muy amigas, una se llamaba Sara y la otra se llamaba Jane Goodall.
Las dos cuando tenían seis años, se conocieron desde esa época y se hicieron inseparables, lo hacían todo juntas. Se conocieron, ya que a los seis años, Sara se mudó de su ciudad y fueron a ese pequeño pueblo, pequeño pero encantador, lleno de flores exóticas, árboles frutales, un río lleno de agua, etc.
Ya que los padres de Sara tenían una oferta de trabajo y su madre, por primera vez, podía trabajar de lo que de verdad le gustaba, o sea, camarera. Poco a poco se fueron haciendo más mayores, pero igualmente, seguían siendo amigas, hasta que Jane dijo a sus padres que quería estudiar, pero en esa época no era muy bien visto que una mujer empezara a trabajar y mucho menos, Primatología y Etología. us padres le dijeron que una mujer no podría trabajar de eso y no la apoyaban. Luego se lo quiso decir a su amiga Sara, pero le dijo lo mismo que sus padres.
Ella, igualmente, no iba a desperdiciar su sueño y empezó a estudiar todos los días que si en la biblioteca o en su casa, incluso había veces que, en vez de quedar con su amiga, se quedaba estudiando, con algunos libros de la biblioteca o algunos que encontraba en el sótano de casa de su abuela, porque las mujeres no podían estudiar en una universidad y además, de lo que ella quería estudiar, tenía que ir a una escuela prestigiosa.
Poco a poco, empezó a estudiar, quedándose días y horas en su habitación, encerrada o a veces, iba a la biblioteca municipal, que estaba en su misma calle. Incluso se apuntó a unas clases online que daban, pero con nombre de un hombre, si no, con su nombre real nunca la dejarían apuntarse al curso.
Al final, después de tanto esfuerzo, consiguió que una especialidad fuera vista por los demás y fue la primera mujer en ir a trabajar en ese oficio tan prestigioso.
Las dos cuando tenían seis años, se conocieron desde esa época y se hicieron inseparables, lo hacían todo juntas. Se conocieron, ya que a los seis años, Sara se mudó de su ciudad y fueron a ese pequeño pueblo, pequeño pero encantador, lleno de flores exóticas, árboles frutales, un río lleno de agua, etc.
Ya que los padres de Sara tenían una oferta de trabajo y su madre, por primera vez, podía trabajar de lo que de verdad le gustaba, o sea, camarera. Poco a poco se fueron haciendo más mayores, pero igualmente, seguían siendo amigas, hasta que Jane dijo a sus padres que quería estudiar, pero en esa época no era muy bien visto que una mujer empezara a trabajar y mucho menos, Primatología y Etología. us padres le dijeron que una mujer no podría trabajar de eso y no la apoyaban. Luego se lo quiso decir a su amiga Sara, pero le dijo lo mismo que sus padres.
Ella, igualmente, no iba a desperdiciar su sueño y empezó a estudiar todos los días que si en la biblioteca o en su casa, incluso había veces que, en vez de quedar con su amiga, se quedaba estudiando, con algunos libros de la biblioteca o algunos que encontraba en el sótano de casa de su abuela, porque las mujeres no podían estudiar en una universidad y además, de lo que ella quería estudiar, tenía que ir a una escuela prestigiosa.
Poco a poco, empezó a estudiar, quedándose días y horas en su habitación, encerrada o a veces, iba a la biblioteca municipal, que estaba en su misma calle. Incluso se apuntó a unas clases online que daban, pero con nombre de un hombre, si no, con su nombre real nunca la dejarían apuntarse al curso.
Al final, después de tanto esfuerzo, consiguió que una especialidad fuera vista por los demás y fue la primera mujer en ir a trabajar en ese oficio tan prestigioso.