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60 metros al este

Iria Valor

El desván del abuelo de Lucas huele a papel viejo y a misterio. Entre cajas de herramientas y mapas amarillentos Sofía encontró un extraño objeto : una cápsula de ligero aluminio con pequeñas aletas de madera -¿Qué es esto?- Preguntó Sofía mientras le quitaba el polvo a la superficie de aluminio -Es una muestra de un cohete de aire comprendido- contestó Lucas emocionado- Mi abuelo siempre decía que el conocimiento si te atreves a lanzar una pregunta al cielo .Entonces, recordaron aquel concurso del colegio, se miraron fijamente y casi al mismo tiempo, formularon la pregunta que les impulsaría a la acción - ¿Qué objeto lanzado al aire podría desencadenar una aventura? - dijo Sofía mientras lo escribía en su cuaderno de campo.Juntos decidieron que ese objeto sería la cápsula - Primero, tenemos que estudiar el movimiento de la cápsula - explicó Lucas mientras abría su cuaderno de física y química- Según la cinemática primero, debemos de establecer un sistema de referencia. Nosotros seremos el punto (0,0) en el centro del parque.
Sofía y Lucas bajaron al parque con un inflador de bicicletas. El profesor de física, el Sr. Martín que pasaba por allí, se acercó a ellos - veo que estáis aplicando el marco teórico - Si el viento se mueve con una velocidad constante y la cápsula avanza de forma horizontal , ¿qué se aplicaría?- El Movimiento Rectilíneo Uniforme (MRU)- contestó Sofía con seguridad . Entonces, comenzaron los cálculos. Empezaron a tomar datos, midieron la velocidad con un anemómetro. -Sofía, la cápsula tarda aproximadamente 12 segundos hasta tocar la tierra tras el impulso inicial- dijo Lucas mientras anotaba todo en su cuaderno . - Distancia es igual a velociraptor por tiempo (d=v·t) - murmuró Lucas - 5 m/s · 12 segundos = 60 metros- contestó Sofía - Entonces, el cohete caerá a.. ¡60 metros al este! Eso está justo detrás del viejo observatorio abandonado - dijo Lucas .
Lanzaron el cohete , el comprometido silbido del aire fue el pistoletazo de salida. La cápsula hizo una trayectoria parabólica perfecta y desapareció tras los viejos murales del observatorio abandonado. Sofía y Lucas salieron disparados tras los doce segundos, atravesaron el parque y rodearon el observatorio para llegar donde habría caído su cápsula. Después de echar una ojeada por encima al césped, vieron algo brillar y se encontraron con su cápsula de aluminio , justo en el lugar en el que predijeron que estaría, al ir a coger el cohete descubrieron un compartimento entre abierto, al ir a abrirlo por completo había una antigua llave y una nota en la que ponía “Para aquellos que saben lanzar preguntas al cielo y medir la tierra”. Sofía y Lucas se quedaron unos segundos asombrados mirando al cohete y al Sr. Martín que los había estado siguiendo de cerca y dijo - Habéis demostrado que la física no son solo un listado de de fórmulas escritas en un libro sino que pueden convertir una curiosidad en una aventura- Sofía guardó la llave y la nota en su bolsillo, Lucas y ella se miraron y supieron que esto no era el final sino el comienzo de una nueva aventura y todo gracias a la física.