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LA DISLEXIA EN LA VIDA DE ALBERT EINSTEIN

inventador

Empezaré por explicar un poco qué es la dislexia :
No es falta de inteligencia, es una forma distinta en la que el cerebro procesa la lectura y la escritura. La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente la lectura, la escritura y a veces la ortografía. Las letras pueden confundirse, invertirse o tardar más en reconocerse. A veces lees un texto y aún así sientes que no entra, saltas palabras o tardas mucho más que otros. La dislexia no tiene nada que ver con pereza ni con falta de esfuerzo. Las personas con dislexia suelen ser creativas, inteligentes y muy capaces, solo aprenden de otra manera. A veces la dislexia viene acompañada de frustración, baja autoestima y no es que no seas capaz simplemente el sistema no se adapta a cómo aprendes y he elegido este tema porque este también es mi superpoder.

Había una vez un niño que nacido un 14 de marzo de 1879 en Alemania en una familia judía, se llamaba Albert Einstein desde niño no era como los demás: lo etiquetaron de niño rebelde, olvidadizo.
Al pequeño Einstein eso no le gustaba hasta que un día su madre le dijo una cosa que le cambió la vida .

Madre del pequeño Einsten: Sabes qué cariño nos vamos a mudar a otra ciudad tu padre ha encontrado un nuevo trabajo con lo que te cambiaremos de escuela, una que promovía el pensamiento y el aprendizaje creativo, las personas con dislexia progresan más cuando pueden aprender de una manera creativa.

El pequeño Einstein se puso muy contento.

Pasaron los días Einstein le preguntaba a su madre que cuando irían a la otra ciudad su madre le decía que dentro de poco, que no se impacientara, ese día que tanto esperaba Einstein llegó.

Antes de eso los profesores dijeron a los otros profesores que había aprendido a leer a los 6 años y a los 5 años a tocar el violín tenía problemas de aprendizaje.

Los profesores recibieron a Einstein con los brazos abiertos, el pequeño Eistein se motivó y empezó con más ganas que nunca.

Al igual que muchas personas con dislexia empezó a hablar tarde, además le costaba leer en voz alta y recordar palabras, también tuvo problemas en primaria.

Mientras sus compañeros jugaban, se quedaba mirando el cielo preguntándose cómo viajaba la luz y porque el tiempo parecía moverse tan extraño a veces.
Se enfrentó a muchos obstáculos: sus maestros pensaban que no era brillante y algunos trabajos le parecían aburridos para su mente impaciente. El para sus adentros pensaba…*Estoy agradecido por todos los que me dijeron no.Es gracias a ellos que estoy siendo yo mismo.



Inventaba pequeños aparatos, así experimentaba con la luz y la electricidad. Cuando se aburría escribía fórmulas en cuadernos que nadie entendía por ese motivo se sentía un niño incomprendido. Siempre pensó…Lo importante es no dejar de hacer preguntas.

Hasta que un día el padre de Einstein le regaló una brújula y se puso a pensar.
¿Cómo funcionaba ese objeto? ¿Qué es lo que provocaba que la aguja de la brújula se moviera?
Su personalidad y su manera de ser también le trajeron serios problemas porque era un alumno molesto, que no seguía normas, ponía demasiado empeño en aquello que le interesaba.Apasionado, curioso, autodidacta, perfeccionista, solitario y brillante con lo que le gustaba.
Su capacidad para pensar de una manera creativa significó que propusiera ideas que otros científicos no habían pensado o no habían sabido ver.

Vamos a pegar un salto, haber que hizo de major.

De major decidió estudiar en el politécnico de Zúrich sin ser un gran estudiante, fue brillante en física y matemáticas aunque no en otras asignaturas.
Aunque sorprendentemente en 1900 se graduó con el título de profesor de matemáticas y física, ni él se lo creía con lo mal estudiante que había sido, parece que ganaron las ganas de aprender matemáticas y física.

Demostró la existencia de los átomos y las moléculas.
Explico el efecto fotoeléctrico .
Introdujo la relatividad especial mostrando que tiempo y espacio absoluto .
Formuló su ecuación más famosa E=mc2.

Al final Albert Einstein nos dio su adiós a la edad de los 76 años.
Pero nos enseñó que aunque tengamos nuestros defectos todo se puede.