La vida de los espermatozoides alosomas

Aquí, en los testículos la vida no es tan mala: nacemos, crecemos y nos formamos, para
finalmente ser expulsados al exterior e intentar llegar al óvulo.
Bueno, antes de seguir contando mi vida deberá presentarme, me llamo espermatozoide 450.
Pero todo el mundo me llama 450; sí, aquí todos nos llamamos “espermatozoide”, solo que
tenemos diferente número, por ello nos diferencian. Bueno, finalizada la presentación, creo
que puedo proseguir.
Cuando uno de nosotros nace, suele tener una preparación de al menos un mes. Es cierto que
depende del portador. Os explico, el portador es para que lo entendáis el humano, el posesor
de los espermatozoides. Por eso mismo los espermatozoides no somos todos iguales, depende
del posesor tenemos diferentes rasgos en nuestro interior; eso depende del físico y los genes
del portador: depende de su raza, si tiene enfermedades genéticas…Pero sí, aunque suene
extraño, en nosotros importa el interior, aunque piensen lo contrario. ¡Oh, antes de que se me
olvide! Nosotros estamos divididos en dos razas, los X y los Y; estas letras no están elegidas al
azar, son los cromosomas que tenemos asignados cada uno. Estos alosomas al llegar al óvulo
determinan el sexo del feto, los óvulos ya cuentas con el cromosoma X, por tanto, en caso de
ser fecundados por otro X, el cigoto será mujer; si, por el contrario, se trata de la raza Y el
resultado será un varón. Yo soy un X, y me siento totalmente orgulloso.
Los espermatozoides más sabios, fueron los primeros en ser expulsados al exterior, fueron los
que más planificación tuvieron antes de salir. Contaron con unos 12 años antes de ser
expulsados, claro, que los pobres no obtuvieron un final como el que esperaban. ¿Fueron
expulsados? Por supuesto, pero no a donde imagináis. Cuenta la historia de nuestro pueblo
que fueron expulsados a un triste papel. Algunos corren su misma suerte, pero no todo es gris.
Algunos como mi difunto abuelo, sí que llegan hasta el óvulo.
¿Oís eso? Bueno, ¿Cómo vais a oírlo? Si lo estáis leyendo, ¡qué chorrada! Bueno, lo que estoy
oyendo es la alerta blanca, la alerta D. ¡Un momento! Eso significa que…No, no puede ser,
¡madre mía! ¡qué fuerte! Bueno, os explico: eso significa que el portador está listo para
expulsarnos…Ya no queda casi nada para salir… ¡Qué fuerte! ¡Voy a salir hacia el óvulo! Bueno,
amigos, con esto concluyo mis memorias. Espero que las hayáis disfrutado. Nos vemos. ¡Allá
voy!
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