Un mundo nuevo

Hola, me llamo Sara, tengo 15 años y vivo con mis padres y mi hermano pequeño en un precioso pueblo a las afueras de España, tengo una vida muy común. Me despierto, me voy al cole, veo a mis amigas, estudio, llego a casa, hago los deberes, juego con mi hermano pequeño y a dormir, y así todos los días.
Pero hoy ha sido un día distinto, ha llegado un grupo de científicos a nuestro pueblo y nos hemos tenido que ir del colegio para ir a una asamblea donde nos han explicado su nuevo proyecto, nos han explicado que han creado un nuevo chip que insertan en las personas que sirve para que nos tengamos que esforzar mucho menos, para tener menos preocupaciones y responsabilidades, pero los más importante, es que sirve para dar un gran paso en la ciencia, para implementar la inteligencia artificial en nuestro día a día.
Al principio escuchaba a la gente hablar y quejarse, cada uno con una teoría de conspiración distinta, unos decían que todo era mentira y que solamente nos querían controlar, otros que los había enviado el gobierno secreto español y nos iban a convertir en robots y otros que nos querían robar el dinero, esto parecía el dilema que hubo cuando sacaron las vacunas del Covid-19. Pero a medida que pasaba el tiempo veían a la gente del pueblo ponérselo cada vez más personas aceptaban, ya que parecía que les iba todo mucho mejor. Yo seguía indecisa, no sé muy bien el porqué, algo no me parecía bien, pero al ver que que mi familia también lo tenía decidí ponérmelo yo también.
Cuando llegué me sentaron en una sala blanca, con unas luces tan blancas que daban dolor de cabeza, los científicos transmitían confianza, eso me relajó, hasta que vi la aguja, cuando me la clavaron me dolió muchísimo, así que sin querer moví el brazo un poco.
Tres días después seguía sin notar ningún cambio, pero decidí no decírselo a nadie. A medida que pasaba el tiempo veía a la gente cada vez más rara, como si no fuesen ellos, sabía que algo no iba bien.
Al día siguiente, al intentar salir por la mañana para ir al colegio la puerta de mi casa no abría, así que, decidí llamar a mi amiga Lucia y me dijo que la suya tampoco abría, pero que no me preocupase que habían sido los científicos, que lo hacían por nuestro bien. Todo me parecía muy raro ya que esa frase me la dijeron mis padres también, y mi hermano, era como si todo el mundo lo supiera menos yo, en ese momento me di cuenta, eran los chips.
Día tras día intentaba abrir la puerta, pero había algo raro, a veces me fallaba la memoria, a momentos sentía que no era yo, era como que se paraba el tiempo, si en un momento estaba intentando abrir la puerta, de repente, me encontraba tres horas después en mi habitación, hasta que un día tiré tan fuerte de la puerta que noté algo hacer clic en mi brazo.
-tres años después-
Hoy, por fin, después de este tiempo encerrada en mi casa, he podido salir. Al pisar la calle he notado un escalofrío recorrer todo mi cuerpo, la había olvidado, esa sensación del aire rozando mis mejillas, el sonido de los pájaros cantando, el calor del sol atravesado dulcemente mi ropa, la melodía de la risa de la gente, la había olvidado, la sensación de sentirme viva.
Por un segundo me lo he creído, he llegado a pensar que todo esto que me causa tanta felicidad era verdad, por un segundo he olvidado aquello que pasó hace tres años que cambio trágicamente mi vida. Al hablar con mi madre, me ha dicho algo que me ha sonado muy raro, me ha hablado de un chip del ordenador, no había escuchado esa palabra en mi vida, ¿Un chip? ¿Qué es eso?
Y ahí, justo en ese momento me he dado cuenta, llevaba encerrada en mi casa tres años, no me había dado cuenta por el chip, pero el mío funciona mal porque me moví cuando me lo pusieron y por eso ahora me acuerdo de todo. Me acuerdo de cuando llegó aquel grupo de científicos, llegaron con esos camiones blancos que dejan una traza de humo gris por donde pasan, y contaminan con mentiras que nos creímos todos como imbéciles. No querían nuestro bien, ni quitarnos un peso de encima para ayudarnos, sino experimentar con nosotros y ver cómo soportábamos los chips en nuestro organismo, el organismo humano, al menos algo de lo que nos dijeron fue verdad, era para desarrollar la inteligencia artificial, y les ha funcionado. Ahora vivo rodeada de la misma gente, pero me siento sola, porque ya no son ellos.

  • Hits: 48