Una increíble expedición

Ha vuelto a caer enfermo de nuevo. Puede pensar que es mala suerte, pero es necesario recordar que ya en mayo de 1967 estuvo con unas importantes fiebres en España, y que justo 8 meses antes, a mediados de septiembre, sufrió lo que normalmente llamamos, mal de mar. Un mal bastante típico para aquellos que, como él, no estaban acostumbrados al enorme océano y sus terribles consecuencias. Todo lleva un cierto sufrimiento, y una expedición de tal magnitud, no iba a ser menos.
El agua parecía no terminar, porque hacia días que no veíamos ningún trozo de tierra. El viento soplaba todo el rato contra el camarote, mostrando una fuerza impresionante. Eso fue una señal de que nada era un sueño, y que al viaje (al que aún le quedaba mucho) seguía con su trayecto.
Cuando uno pasa tanto tiempo en el mismo lugar se refugia en aquellas actividades que se pueden realizar sin esfuerzo. Y como científico, su “obligación” era aprender y ampliar su conocimiento. El conocimiento no ocupa lugar decía.
Aun así, la adicción de aprender más es el que le ha permitido hacer grandes avances. Es debido a ese sobresfuerzo realizado. Es la forma que tienen algunas personas de crecer, y es por eso lo que nos distingue (si es que existe alguna distinción) entre el resto de los animales.
Pero vamos a seguir con la historia principal y no nos vayamos por las ramas. Nuestro paciente escuchó un sonido de la puerta que hizo al pasar su compañero. Llegaba justo a la hora, como todos los días. El visitante se acercó rápidamente al interior del habitáculo mientras sostenía un pequeño libro con la mano derecha. Mantenía la mirada en el enfermo, él le respondió con otra mirada.
- Esto es el principio de la Física – dijo el señor Mike cuando le arrimaba el pequeño libro y lo dejaba caer delicadamente en la mesita que había justo a su lado- Sí, sin duda un pequeño libro para la información que este guarda. ¿Cumple esto con sus expectativas?
- Muchas gracias. Me parece muy interesante, Señor Mike. No pensaba que se acordaría de traerme uno de sus volúmenes más preciados sobre la Física
- No te preocupes. Pero lo importante es que usted se encuentre mejor, ¿Cómo se siente en estos momentos? Ya va a hacer 1 semana en cama y sinceramente me preocupa.
- Voy poco a poco mejorando. Supongo que ya dentro de nada, pueda volver a la tripulación y trabajar con absoluta normalidad.
- No se preocupe, usted mejórese lo antes posible que es lo primero, hay que recargar fuerzas para luego trabajar dando todo lo posible y más.
- No debe preocuparse por mí, señor Mike. Al tiempo que se desarrollan estos sucesos y con la poca mejoría que noto, en muy poco tiempo estaré haciéndole una visita e intercambiaremos nuestros roles. Entonces yo seré quien le preste mis libros.
- Eso sería perfecto. De todas formas, creo que este libro le gustará mientras tanto, señor Newton.
Y Charles se volvió a incorporar a duras penas. Un libro que le ayudaría a entender parte de la creación y explicación del mundo. Pero eso no es todo, el segundo libro de Robert tendría algunas teorías en contra de las fuerzas, Newton iría mucho más allá y formularía nuevas ideas muy distintas a las que pudo ver en aquel libro, siendo el creador así de la ley gravitatoria universal.
Aquella mañana sobre las cristalinas aguas, una misión tan normal finalmente formaría parte de nuestra historia.
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