Un viaje a otro mundo

Érase una vez en 2310, Marine, una chica normal a la que le gustaba mucho conocer nuevos sitios. Ella y su familia vivían en una ciudad muy pequeña y pobre llamada Zenda. Allí nadie se podía permitir ni el comer 3 veces al día.
Un día, mientras Marine caminaba por la calle, vio a un señor con barba blanca muy larga anunciando que pronto era la lotería y que le compraran papeletas. Marine se lo pensó mucho hasta que finalmente con las pocas y únicas monedas que tenía lo compró. Si llegase ese día y le tocara mucho dinero, le encantaría viajar a Penshaw, una ciudad muy desarrollada en la otra parte del mundo. Ni la familia de Marine ni ella han conocido como se vive en las ciudades como esta en las que vayas donde vayas hay máquinas.
Por fin llegó el día en el que Marine podría conseguir su sueño. Ella junto la familia miraban emocionadísimos la tele esperando que les tocara algo. A medida que iban diciendo números y el suyo no salía iban perdiendo la esperanza, hasta que anunciaron los 17 millones y la madre de Marine se dio cuenta que eran ellos los afortunados. Sin creérselo saltaron todos de alegría y no pararon de llorar.
Marine no podía esperar y compró los billetes de avión para el mes siguiente y organizaron un viaje a Penshaw.

El esperadísimo día empezó cuando Marine despertó a toda su familia de un salto gritándoles que era el día y que tenían que ir al aeropuerto. Primero hicieron escala en Pekín y más tarde cogieron de allí un último avión hasta llegar a su destino. Al subir al último avión quedaron de piedra al ver que no había azafatas sino que eran robots que les traían lo que necesitaban. Al llegar al aeropuerto de Penshaw no vieron a un solo trabajador ya que todo funcionaba con máquinas y robots.
Cuando salieron, para llegar a su hotel cogieron una especie de taxi que cuando arrancó empezó a despegar, resulta que era un coche que volaba. Marine no podía pensar que pudiera haber algo así ya que en su ciudad le sorprendía hasta el hecho de que alguien con más dinero llevara un coche eléctrico. En el hotel también notaron la ausencia de trabajadores. Al despertarse se dieron un susto ya que un robot entró por la puerta y se dieron cuenta que eran los que limpiaban, ¡incluso hacían la cama! Al bajar a desayunar vieron que habían mucha variedad de insectos desde moscas hasta incluso lagartijas.
Una de las cosas que más les impactó fue lo contaminado que estaba el ambiente, parecía que había niebla pero así era todos los días y la ausencia de animales tanto en la naturaleza como en el agua.
Marine llegó a la conclusión que esto sucedía por el uso excesivo de máquinas y robots ya que para fabricar todo esto se expulsan gases muy perjudiciales y la contaminación del aire y del agua ha hecho imposible la vida de muchos animales y cree que los humanos empezarán a fallecer cada vez más pronto.
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