VIAJE A ALHAURÍN DE LA TORRE.

Apenas había comenzado la primavera, y ya se notaba un intenso calor con temperaturas superiores a los 40 º C.
Mi familia y yo viajábamos en el coche desde Valladolid camino a Alhaurín de la torre, lugar en el que ya habíamos estado varios años consecutivos, observaba desde la ventanilla como el cielo que siempre estaba de color azul en el sur de Andalucía, tenía un aspecto anaranjado digno de las películas del oeste.
Los telediarios ya anunciaban que un viento intenso proveniente del Sahara iba a cubrir los pueblos de un manto de color marrón, pero jamás hubiera imaginado que algo tan intenso se pudiera producir.
El viaje ya fue complicado, mi padre conducía y de vez en cuando tenia que sujetar el coche ya que el aire era tan fuerte que se iba para los lados, de repente llovía una lluvia cargada de barro que casi nos dejaba ver la carretera y cuando la lluvia paraba un viento cargado con partículas de polvo teñía las lunas del coche de color marrón.
Mi familia no decía nada, pero creo que el miedo se apodero de toda la familia, parecía que entrabamos en un túnel oscuro que no tenía salida, el día se convertido en noche y los kilómetros que aún faltaban para llegar a nuestro destino parece que no disminuían nunca.
Por fin llegamos a nuestro destino, todos con cara de susto y con un gran alivio al ver que por fin llegábamos al lugar donde íbamos a pasar unos días de vacaciones.
Cual fue mi sorpresa al llegar a la casa que teníamos alquilada, cuando vi como todo el suelo estaba cubierto de un manto marrón, plantas, macetas, la piscina (el agua estaba tan marrón que parecía un charco de un camino), el calor era asfixiante.
Al bajar del coche, casi podíamos respirar, sentía una gran irritación en los ojos, en la nariz y tos.
No se veía a nadie por la calle, todo el mundo estaba metido en sus casas con miedo a caer enfermo a respirar ese aire sucio y a tener problemas respiratorios y pulmonares.
Mis padres nos dijeron que entráramos rápidamente en la casa, que ese aire no podíamos respirar, encendí la tele y ya daban en las noticias recomendaciones de que los ancianos tuvieran cuidado que no salieran a la calle, que las personas que tuvieran enfermedades respiratorias también se quedaran en su casa y las que tuvieran que salir a la calle lo hicieran con mascarilla ya que había ya muchas personas hospitalizadas, sobre todo las que padecían problemas respiratorios.
Después de unas horas, parece que el cielo dejo de teñirse de naranja, el aire que llevaba esas diminutas partículas de polvo paro y por fin mi familia y yo decidimos salir de la casa y dar una vuelta por el pueblo para ver cómo estaba.
Los ancianos del lugar nos contaban que jamás habían visto un fenómeno así , que debido a la contaminación cada vez mayor , el uso incontrolado de combustibles , la capa de ozono se estaba calentando demasiado y cada vez se iban a producir más fenómenos meteorológicos adversos, y como entre todos no cuidemos el ambiente y no seamos respetuosos va a llegar un momento en el que vamos a tener que ir todos con mascarillas porque el aire que respiramos va a tener muchas partículas perjudiciales para nuestra salud, algo de lo que estoy totalmente de acuerdo y cada vez vamos a tener oscilaciones mas altas de cambios de temperaturas .
Por fin el aire paro, y a pesar del calor excesivo que hacía para la época del año en la que estábamos, pudimos disfrutar de unos días en el Sur de Andalucía.
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