AJEDREZ ALTERNATIVO

Pongámonos en situación. Somos espectadores de una partida de ajedrez, pero no de cualquiera, sino de la partida de ajedrez que definirá el futuro de nuestro planeta tierra, pero empecemos desde el principio. Hace mucho tiempo millones de piedras colisionaron y se fusionaron creando así la Tierra. Por otro lado, en los núcleos de las estrellas que existieron hace millones de años, se cocinaban los átomos que mucho más tarde formarían a los humanos, hijos de las estrellas. La tierra dio vida a la naturaleza, que permitió a los humanos vivir y florecer en la Tierra creando cosas como la atmósfera, frutas y bayas, agua etc. Y aquí es donde comenzó la partida de ajedrez más importante de la historia, en la cual comenzó la naturaleza, proporcionando vida y belleza al planeta; le llegó el turno a los humanos, que optaron por un juego estratégico y consevador, se dedicaron a observar y a utilizar los recursos que la naturaleza les proporcionaba para sobrevivir y avanzar, este fue un movimiento importante, ya que los humanos comenzaron a formar grupos para avanzar y evolucionar. La naturaleza creó más animales, algunos peligrosos para los humanos, ya que no le gustaba que extrajeran recursos sin dar nada a cambio. Los hijos de las estrellas pensaron acerca de esto como obra de seres superiores, enfadados con ellos por sus malas acciones, lo que solucionaron acabando con estos animales a gran escala, buscando lujos, como bolsos con escamas de cocodrilo o el marfil extraído de los cuernos de los majestuosos elefantes, llegando así a extinguir a muchas de las creaciones de la naturaleza. Así fue como el medio ambiente decidió protegerse, haciendo un movimiento defensivo, que consistió en crear piedras preciosas, como diamantes, esmeraldas y rubíes, pero a una gran profundidad, lejos de los malvados humanos; estos, siguiendo su tendencia destructiva, optaron por agujerear a la Tierra, para obtener estas piedras preciosas con las que hacerse lujosas joyas. Jaque. ¿Que qué hizo la naturaleza? Pensó que si tal vez aportará aún más cosas a los humanos estos dejarían de atacar sin piedad, por lo que hizo que tan solo estar en contacto con ella fuera beneficioso para los humanos, reduciendo su estrés, incrementando su memoria, mejorando su esperanza de vida y combatiendo la depresión. Los humanos contentos a rabiar construyeron monumentos, parques e hicieron lo posible por rendir homenaje a “la madre naturaleza” comprendiendo la belleza, complejidad y tolerancia de esta, aunque tristemente este sentimiento duró poco, ya que mientras la tierra quería dejar la partida en tablas, los humanos se vieron empujados por la avaricia a explotar los recursos a su disponibilidad, y comenzaron a construir enormes máquinas para extraer petróleo con el que alimentar sus aparatos, estos artilugios provocaban pesadillas a la naturaleza, ya que está se sentía vacía, y traicionada por los humanos a los que tan bien había tratado. Los habitantes de la Tierra comenzaron a ver que esta ya no podía abastecer sus necesidades, ya que estos demandaban muchos recursos y estaban agotando los del planeta, y fue debido a esto que comenzaron a mirar hacia sus orígenes: las estrellas, para descubrir otro planeta que poder habitar y explotar. Para poder abandonar la Tierra crearon cohetes, que fueron mejorando poco a poco con nuevos materiales extraídos de la Tierra y creando máquinas más potentes cada vez, lo que hizo que estas se volvieran tóxicas para el planeta, emitiendo gases que rompían la atmósfera que tan cuidadosamente creó la naturaleza, alteraban las mareas, y que provocaban mares cambiantes, mientras a la vez generaban residuos de forma masiva, de manera que los humanos causaron un daño irreparable, originando la destrucción y terminación de toda vida no humana en la Tierra, además de también la auto devastación de todo lo que habían construido a partir de la naturaleza, de todas las ciudades, que se habían inundado en su gran mayoría, o se había desertizado debido a que ya no había atmósfera que protegiera de los rayos solares, y es que la misma naturaleza que le había dado todo, se lo ha quitado sin realmente quererlo, ya que no había sido un ataque intencionado,, ya que los humanos habían hecho movimientos en su propia contra sin saberlo. La avaricia rompió el saco. Jaque Mate.
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