LO QUE NO SABEMOS DEL UNIVERSO

Londres,1917, en un pequeño orfanato al sudeste, viven dos niños, Michael y John; los cuales aspiran a ser físico-químico y astrofísico. Sus grandes sueños son explorar el universo y ser grandes descubridores de sucesos importantes para la historia de la humanidad.

Ambos fueron creciendo al paso de los años y estudiando en los mejores colegios y universidades del país debido a las becas que obtenían. Una vez ya tuvieron suficiente dinero de algunos trabajos que hacían se fueron a vivir en una gran casa juntos.

Un día estaban en casa, donde habían instalado un gran telescopio en el tejado, el cual era capaz de observar 50 millones de años atrás y de tener un alcance de millones de kilómetros. Mientras John observaba el cielo, Michael se preparaba para las clases en las cuales impartía en la Universidad de Londres. Allí llevaban desde las 18:00 horas y el tiempo pasaba, sin encontrar nada, a las 22:00 horas y todo seguía igual. Pararon un rato a comer y siguieron, pero esta vez miraron hacia otro punto.

En ese lugar del cielo se encontraba un objeto raro, John hizo mirar a Michael a ver si sabía que era, pero tampoco encontró respuesta a la pregunta. El objeto era largo, pero sobre todo destaca su gran anchura, no tenía ninguna apariencia similar a las naves enviadas desde la Tierra. La nave estaba alrededor de Júpiter dando vueltas. Apuntaron las coordenadas de dónde lo habían visto y a qué hora era y se fueron a dormir.

Al día siguiente por la mañana se pusieron a buscar naves para ver si la podía identificar, pero nada. Ya por la noche volvieron a hacer lo mismo que el día anterior y allí estaba la nave. Fueron varios días así hasta que un día decidieron inventar una máquina capaz de comunicarse con el exterior. Cuando finalmente la pudieron probar, la nave respondió al mensaje, pero no tenían forma de entenderse, ya que no hablaban el mismo lenguaje; y ya cuando volvieron a intentarlo fue tarde, ya que esa nave ya no estaba y por mucho que buscaban en el cielo no la encontraron.

El 25 de agosto de 1948 estaban Michael y John en una casa de campo al oeste de Islandia, donde se habían mudado, ya que los llamaron para trabajar en una agencia secreta. Al momento pasó una nave enorme a una velocidad más rápida que la luz, ellos se dieron cuenta debido a la fuerte ráfaga de viento que se hizo. La nave aterrizó unos metros delante de ellos, se abrió la puerta y empezaron a bajar algunos tripulantes de la nave, los cuales tenían una apariencia grande y musculosa, además de su gran velocidad. Finalmente bajó el capitán de la nave, y que gran sorpresa cuando se dieron cuenta de que era un humano.

El capitán empezó a contarles todo lo que le había sucedido anteriormente. Era un antiguo astronauta que iba en el cohete Nulpe, ellos tenían una misión que era ver la atmósfera de Júpiter para saber de qué estaba compuesta. Cuando estaban cerca del lugar se chocaron con varios asteroides no identificados en el radar, y sus 3 compañeros murieron por falta de oxígeno, pero él consiguió salvarse y aterrizar en Júpiter. Allí encontró un antiguo laboratorio que estaba abandonado, en aquel lugar anteriormente había estado habitado por seres muy avanzados en tecnología e inteligencia, ya que no tenía punto de comparación en la tecnología de la Tierra.

En aquel laboratorio empezó a crear a seres casi invencibles, capaces de hacerle frente a cualquier amenaza. Para eso necesitaba usar los miles de artilugios que había allí además de los cuerpos congelados del lugar. Primero degollaba cerebros para ver qué contenían en su interior y luego modificarles el ADN. Para el cerebro usó unas tijeras especiales y muy finas para tener mayor precisión, y para el ADN unas agujas que podían extraer células sin necesidad de matarlas ni transformarlas.

Al cabo de dos años y medio consiguió tener los seres con la velocidad más rápida que la luz, la fuerza de poder levantar una nave con una sola mano, tener una inteligencia superior a cualquiera jamás vista. Estos seres se llamaban Troliperos. Nadie sabe que en Júpiter habitan estos seres, ni saben que hay vida, ya que su atmósfera es capaz de inhibir cualquier tipo de onda enviada desde el exterior o de ocultar lo que hay dentro del planeta.

Con esto concluyó la historia el capitán, y Michael y John perplejos, estaban en shock, no sabían qué decir al respecto. El capitán les dijo que si querían ir con él a Júpiter y descubrir todo lo que habitaba en aquel lugar, y ellos encantados fueron. Una vez allí fascinados decidieron quedarse allí y aprender de ellos.
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