El arca de Noé

Tan solo unos centímetros de cristal nos separaban del vacío, el ambiente era frío y oscuro, se respiraba un aire artificial creado por las máquinas que hacían el papel de atmósfera gracias al “Sistema generador de oxígeno", máquina que convierte agua inútil en oxígeno.
De pequeño soñaba con ser astronauta, viajar a lugares inéditos del espacio, explorar parajes a los que ningún humano había llegado jamás.
Siempre había sido el sueño de mi madre, en las noches me relataba historias del espacio con tanta ilusión, que sin darme cuenta se convirtió en una parte de mi.
Ella nunca lo logró, acabó siendo profesora en un instituto que se encontraba en el pueblo en que él había pasado toda mi infancia.
Lo digo en pasado porque ese pueblo ya no está, no queda ni un solo pueblo, ni ciudad, ni siquiera rastro de la población que por millones de años habitó la tierra.
Nadie pensó que todo acabaría así. Siempre la humanidad solucionaba todos los problemas que presentaba la onu como el agravante que acabaría con el planeta. Lo que sucedió aquel día fue tan espontáneo y prácticamente aleatorio que parecía que la misma tierra tenía vida y quería vengarse de las tantas veces que la habíamos dañado.
La NASA, la agencia espacial a la que pertenezco, estaba trabajando en un proyecto secreto llamado “Arca de Noé'', basado en aquel episodio de la biblia en el cual la tierra se iba a inundar y Noé tuvo que construir un gran navío para evitar la extinción de todas las especies existentes.
La Nasa iba más allá, tenían en mente, un cohete en el que hubiesen especies de fauna y flora terrestres, y profesionales como ingenieros, médicos...
Mucha gente pensaría que la NASA ya sabía de este problema y por ello ingeniaron este proyecto, pero no era para nada cierto, la NASA llevaba desde el año 2030 trabajando en “el arca de noé” , renovando cada 5 años al personal de viaje.
Por suerte o por desgracia cuando sucedió la gran catástrofe me encontraba en mi puesto de trabajo, rellenando informes sobre misiones realizadas últimamente. En aquel momento el tiempo pasaba lentamente, la única motivación mía y de mis compañeros era que se acabara nuestra jornada para poder irnos a almorzar con tranquilidad y pasar el resto de la tarde en un ambiente distinto al continuo alboroto de las oficinas, supongo que esto aún lo tenemos pendiente, ya que comenzaron a llegarnos informes preocupantes enviados por otras agencias espaciales, el único del cual conservo vagamente un recuerdo fue el de la ESA, en el que nos contaban que estaban sucediendo terremotos por todo el planeta, con una magnitud aproximada de 23.5, una magnitud muy superior a las más altas registradas hasta el momento. que habían rondado por el 9,5.
Sistema Generador de Oxígeno”, una máquina que mediante procesos químicos
convierte agua inutill en el tan preciado oxígeno. Este aparato fue creado por la Nasa en
2007.
Lo que nos dijeron sobre los terremotos no era lo más preocupante, también nos dieron la noticia de grandes grietas producidas por estos terremotos tanto en la mesosfera como en la astenosfera, y que la litosfera estaba aguantando a duras penas.
Tras segundos de incertidumbre, la directiva de la NASA decidió comenzar con el proyecto “Arca de Noé”. Fue un alivio para todos saber que en ese momento diez de los astronautas ya nos encontrábamos allí, junto a una gran variedad de animales, ya preparados para aguantar el viaje en el cohete más grande construido hasta la fecha, con rumbo a la estación espacial, donde encontraríamos comida para abastecernos durante más de diez años, el tiempo que teníamos para encontrar una solución a lo sucedido en la tierra.
Tras nuestro despegue no nos enteramos de que había seguido sucediendo en la tierra. No fue hasta nuestra llegada a la estación espacial que nos enteramos de que sucedió. La NASA nos había enviado un informe bastante detallado sobre lo que había ocurrido.
La litosfera no aguanto mucho más tiempo, tras su fractura, grandes cantidades de monóxido de carbono, metano y butano salieron a la intemperie, expandiéndose rápidamente por el planeta entero, matando seres humanos, animales y plantas. Cuando pensábamos que no ocurriría nada más, grandes cantidades de lava salieron por estas brechas cubriendo la tierra entera para acabar con los que habían logrado escapar de los gases.
Todos en la estación estábamos desesperados, lo habíamos perdido todo, nuestras vidas se habían visto interrumpidas tan de repente que parecía irreal, una pesadilla. Lo único que nos quedaba era la compañía de todos los que estábamos ahí.
Y mirando hacia ese vacío que nos rodeaba, aceptamos que no se trataba de ninguna pesadilla, era real, estábamos solos, éramos los últimos humanos vivos, y debíamos hacer algo para salvar a nuestro planeta.
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