...el final del principio o el principio del final…

Y se apagó todo, no veía nada, era todo completamente oscuro, ni siquiera veía el graso cabello fucsia que lucía mi mujer, por debajo de mis ojos, ni podía percibir el dulce olor de la colonia que rociaba en la habitación cuando dormía.

No sentía nada, era como si solo estuvieran volando mis ojos y yo en una habitación infinita y oscura.

Hasta que escuché algo, un pitido fino y blanco, podía verlo. Era como una película sacada de un cuento de hadas, y lo toqué, no sé como la verdad, no sentía nada, no parecía que tuviese cuerpo.

Aun recuerdo ese momento, sigo sin verle coherencia o sentido, pero pasó.

Y entonces me introduje en un largo y hondo agujero, parecía que me estaba introduciendo en el estómago de color gris y violeta, la sensación era de mareo. Ahí sí que noté mi cuerpo, notaba que se iba de un lado para otro mientras caía, o eso parecía.

Pasaron unos minutos, después, aparecí en el espacio, literalmente, aunque no estaba del todo seguro de que fuera yo.

Hacia dónde caía, no era ningún sitio, que yo diría ”conocido por la ciencia” sino que era como una luna, pero pequeña.

Era gris, con pequeños agujeros, mis pies chocaron contra el suelo de esa “pequeña luna”, esta vez no fue suave y con delicadeza, sino con fuerza.

Cuando aterricé, era todo un sueño. Mi cabeza repetía una y otra vez que despertase, parecía tan real, no sabía que estaba pasando, entonces repasé todo mi paisaje.

A través de mis ojos recibí los suaves colores de la Tierra, azul marino, también por algunos contornos un poco más claro, colores blancos y grises sobre la superficie, marrones de distintas tonalidades.

Al lado vi la luna, era mucho más descolorida que en la que se supone que estaba yo, en cambio, mucho más grande.

En ese momento me giré y vi un sillón, un sillón negro y gris que estaba plantado delante de mis ojos.

No sabía qué hacía yo allí ni el sillón, entonces, entre en pánico.

Comencé a gritar el nombre de mis hijos y seguidamente el de mis nietas, llegó un momento en que poco a poco mi voz se fue convirtiendo en un fuerte e irritador balbuceo de mis labios y mi saliva chocando entre sí, después durante los gritos empezaron a cosquillearme diminutas gotas de agua por las mejillas mientras susurraba sigilosamente el nombre de mi mujer. Hasta que esas gotas se convirtieron en una cascada de lágrimas que llegaban hasta mi diminuto cuello. Ahí fue cuando perdí la noción del tiempo, de la orientación, del momento, me caí sobre el sillón, y cerré seguidamente los ojos.


…….

-Un año después-

…….


<<Me despierto y me siento en el sillón como cada día, pulso al botón , localizó la casa y aprieto.>>

<<Ahí está, mi nieta Laia, está en casa con su novio, no la quiero intimidar, así que mejor la dejo, no quiero ver cosas que no sean necesarias.>>

<<Dejo la imagen de mi casa con mi mujer haciendo ganchillo en el sofá y procedo a desayunar.>>

<<Cojo el menú del Jueves, y me aparece en mi mesa voladora.>>

<<Me echó una siesta y entonces veo la hora, es tarde, cojo el mando volador, localizo el sitio y aprieto.>>

<<Ya está, ahí está, creo que esta hablando con, ¿Téa se llamaba? No sé, está riendo creo, hacía bastante tiempo que no veía sus dientes, creo que va a coger algo, ah!, le está leyendo algo, o cantando, no sé.>>

<<Siempre prefiero ver las imágenes en silencio.>>

<<Quiero que sigan teniendo su intimidad, alcanzo a leer un, “hola yayo”, entonces si le pongo voz, es un mensaje para mi.>>

<<Como la quiero, la echo de menos, pero me alegro que aun me recuerde y que siga luchando mi pequeña nieta, Queralt.>>

……….


Esto explica la teoría llamada “Hipótesis contraria a la existencia de vida tras la muerte.” Esta explica la hipótesis más lógica extendida por todos los científicos a lo largo de todos estos tiempos. Se trata de lo que pasa después de lo llamada la muerte, o según esta teoría, durante.

Mientras cada parte de nuestro cerebro se va apagando poco a poco, nuestro cerebro puede inventarse diferentes, finales, o no finales durante unos segundos del funcionamiento cerebral mientras el organismo deja de funcionar.

Esto explica las viviencias de después de la muerte. Según la descripción de la mayoría de las personas que han pasado por esta sensación, describen el momento como un sueño, en cambio, cada uno no tiene nada que ver entre sí, menos algunas cosas en común.

Cada uno tiene un sueño diferente. La mayoría pensaban que habían estado mucho más tiempo “muertos”, ya que algunos explican que pensaban que habían pasado horas, e incluso años, cuando tan solo alomejor la duración hubiera sido de dos segundos, pero para esas personas, eso les parecía más que poco.

Esto puede explicar un final, o no.


















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