JUNTO AL SOL

Esta historia ocurrió hace millones de años cuando el Sol era adolescente, estaba en pleno desarrollo y ya había iniciado el camino como una estrella muy grande y brillante, formada por gas y polvo que flotaba en el espacio.
Un día se puso a pensar y decidió cambiar su posición en el espacio, estaba cansado de ser el objeto más brillante que hay en el cielo y le aburría que muchos planetas girasen a su alrededor sin ningún orden e incluso casi chocándose unos con otros.
Queriendo el Sol arreglar este problema llamó al primer planeta que encontró en su camino, Mercurio. Con mirada desafiante le dijo:
-Quiero organizar mi vida, formar una familia espacial y no estar todo el día pendiente de vosotros y de los satélites, asteroides, cometas, meteoroides, que hay a mi alrededor pero que no tienen sentido para mí.
Por ello, nos tenemos que organizar y distribuir, o ¡me busco otro sistema planetario!.
Ante esta situación, Mercurio asustado por esta regañina, convocó a todos los planetas a una asamblea planetaria, para así juntos tomar una decisión. Debatieron para ver como se podían colocar y evitar chocarse unos con otros, manteniendo todos una buena distancia con el Sol y así este se sintiera a gusto, sin agobios y con motivación para formar su familia.
Los planetas conversaron sobre ello e hicieron varias propuestas de colocación, teniendo en cuenta los intereses y necesidades de cada planeta.
Entre los planetas que más hablaron fueron la Tierra, Saturno y Venus.
La Tierra dijo:
-Yo quiero estar a una distancia media del Sol. Le necesito porque me calienta y mantiene la temperatura adecuada para que vivan los seres vivos.
Su luz me proporciona energía. Esta luz también ayuda a las plantas a crecer y a realizar la fotosíntesis y las plantas son vitales para la vida humana. También ayuda a los seres vivos a disfrutar del día y la noche.
Saturno quiso justificar que él quería estar un poco más alejado del Sol.
- Yo soy un planeta gigante con un movimiento muy lento y quiero mantener a salvo mi sistema de anillos.
En ese momento Venus aportó:
-Prefiero que Mercurio esté más cerca que yo, a mí no me importa yo soy el planeta más caliente y no necesito tanta energía solar.
Los planetas ultimaron la propuesta común y se la lanzaron al Sol. Era la primera colocación planetaria que ellos habían organizado, para ellos el Sol era muy importante y querían que estuviera conforme, ya que sin él no sobrevivirían mucho tiempo y especialmente la Tierra no podría aguantar.
Mientras el Sol daba vueltas a la propuesta, se sentían desconsolados y lo veían todo muy oscuro, sus colores comenzaron a apagarse y perdían fuerza.
Transcurridos unos meses, el Sol tomó cartas en el asunto y decidió recolocar a los planetas teniendo en cuenta la propuesta que le habían hecho. Primero colocó a Mercurio ya que le había ayudado y eran amigos, luego colocó a Venus y a su lado la Tierra pues era un planeta en el que existía vida y tenía que estar colocado a una distancia media. Después a Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
El Sol estaba muy contento por haber creado el Sistema Solar junto a los ocho planetas que giraban alrededor de él y que le hacían compañía.
Juntos formaron una gran familia alrededor del Sol. A ellos se unieron un montón de asteroides, astros, cometas y muchas estrellas, también las constelaciones como La Osa Mayor y La Osa Menor. Y una nube esférica de objetos transneptunianos la nube de Oort junto con el cinturón de Kuiper y el disco disperso.
Entre todos los planetas hicieron una lluvia de ideas para ver cómo podían hacer para que el Sol estuviese orgullo de ellos consiguiendo eliminar la contaminación, juntos lograron poner en práctica buenas ideas para mejorar la reducción de la contaminación espacial.
Con ello contribuyeron a que el Sol volviese a estar animado, muy contento y que su gravedad mantuviese a todos en un sistema estable a su alrededor, conviviendo felices en la Vía Láctea.
Riverita.
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