El Universo y la Luna, La Luna en el Universo.

Todo empezó una mañana de Junio. Yo estaba sentado en una silla cualquiera, un día cualquiera, en una tarde de verano cualquiera. Ya empezaba a anochecer y la luna llena ya había salido. Miraba al cielo, como si fuese un maravilloso cuadro. De repente, mi padre apareció detrás de mí, de la nada.
- Maravillosa, ¿no es cierto?
Yo me giré dando un bote. - ¿Cuál?
- La luna. ¿No es maravillosa?- Dijo riendo.
- Pues… Sí, sí, maravillosa…-
- Me parece que eres de esas personas que no saben que esconde todo esto. ¿Me equivoco?-
- Cuál, ¿la luna llena? Bah, ella no esconde nada. Es solo naturaleza, ya sabes, el Big Bang y todo eso...-
Mi padre rió. -¿En serio?-
Él se sentó a mi lado y me ofreció una limonada. Juntos, en unas sillas, bebiendo limonada en medio del campo de tenis, observamos la luna.
-¿Sabías que provoca la marea y los eclipses? Y más. Es muy interesante…-
Yo le sonreí y puse los ojos en blanco. - Supongo.- El silencio reinó otra vez.
- ¿Te contaron cosas sobre la luna?- dijo él, rompiendo la calma.
- No muchas, la verdad.-
- Ya. ¿Y sobre… el universo?-
- Bueno, eso sí. Los dimos la semana pasada en biología. Era algo interesante como se formó el universo y todo eso… no está mal.- Admití.
- Es muy interesante. ¿Sabías que al principio nuestro sistema solar no existía y en su lugar había una enorme nube de gas y polvo?- Yo sonreí.
- No...-
- Me extraña. Luego eso se convirtió en nuestro sistema solar, ¡deberías saberlo!-
- ¡Ya! No sé...- reconocí.
- Te lo contaré. Hace 4600 millones de años nuestro sistema solar no existía como tal. En su lugar había una nebulosa, una enorme nube de gases y polvo que giraba en torno a su eje. La gravedad hizo que la mayoría de las partículas que componían la nube se concentraran para originar lo que ahora llamamos el Sol. El resto de las partículas formaron un disco que giraba alrededor de aquel Sol primitivo. Así, las partículas se unieron, constituyendo unos cuerpos similares a los asteroides. Estos se atraían, se chocaban y a veces se unían, originando cuerpos mayores que serían unos planetas primitivos aunque también otros se quedaron en cuerpos menores. Las planetas primitivos iban barriendo e incorporando más materiales y así quedarían siendo los planetas actuales que hoy en día conocemos. Y así, hace 4500 millones de años, el sistema solar tenía ya un aspecto similar al actual. ¿Qué te parece?-
- ¡Genial!-.
El resto de la tarde, mi padre me contó muchísimas cosas sobre el universo. También mencionó a “nuestro padre”, El Sol. Me contó que arde, y su núcleo alcanza unos varios millones de grados. Aprendí muchas cosas como que la tierra está inclinada a 23´5º, que hay un planeta enano en el sistema solar que se llama Makemake…

Al día siguiente, mi padre y yo hicimos un experimento. Pintamos el interior de una caja de negro. Luego cortamos una ventana circular a cada lado de la caja, y pegamos el la tapa de la caja una bolita de color blanca. Y en un lado colocamos una linterna. Ahora, si mirábamos por los agujeros, en cada uno se veía una fase de la luna distinta. Era muy chulo y nos lo pasamos muy bien.
También mi padre me contó cosas sobre el eclipse de luna y el eclipse de sol, y también sobre las mareas. Mi madre era bióloga, y aquella tarde nos llevó de visita a un observatorio.
Allí vimos planetas, estrellas, la luna… fue una visita muy guay. Mi madre me contó cosas sobre la Vía Láctea. Me dijo que es un disco giratorio que concentra la mayoría de estrellas de nuestra galaxia, ¡unas 400.000 millones de estrellas! Y también me contó muchísimas más cosas acerca de nuestro sistema solar, el Sol, la Tierra, la formación de el universo…
- Hijo- me dijo – te contaré como se formó el universo. ¿quieres?-
Yo asentí, emocionado.
Mi madre empezó a contar:- En tiempo cero, hace muchos millones de años, toda la materia y la energía del universo estaría concentrada en un punto de densidad casi infinita. ¿comprendes?-
Yo asentí, y ella siguió hablando.- Tras la gran explosión, el Big Bang, el universo multiplica extraordinariamente su tamaño. Así, poco a poco, cuatrocientos millones de años después ya hay galaxias con sus nebulosas y estrellas.- Hizo una breve pausa, y sonriendo, continuó.- el universo ya continúa creciendo y se forman elementos más pesados, claro. Ya hace muchos millones de años comienza a formarse el sistema solar a partir de una nebulosa de polvo y gas.-
- ¡Increíble!- dije yo.
Y así, al acabar el día, el universo no me pareció tan aburrido como antes.
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