MI DIARIO , MIS AVENTURAS


MI DIARIO , MIS AVENTURAS

El otro día encontré el diario de cuando era pequeña, me hizo mucha ilusión ver lo q escribía entonces.
Después de leerlo me he dado cuenta de que viví muchas aventuras, pero la que más me gusta contar es esta:
Ese día fui a visitar a mis primos, ellos vivían en la montaña y estaban rodeados de animales y plantas, me acuerdo que me hizo mucha ilusión ir y estaba muy contenta. Quería ver a mi perrita Luna, además mis tíos me tenían que dar una noticia y estaba impaciente por saberla.
Cuando llegué lo primero que hice fue ir a saludar a mis primos y tíos ya que hacía mucho tiempo que no les veía y luego entré corriendo a la casita de madera que mis tíos hicieron para Luna. Pero al entrar me llevé una desilusión, Luna no estaba dentro.
La busqué alrededor de la casa pero no la vi, así que decepcionada y preocupada fui a preguntarles a mis primos. Al preguntárselo pusieron cara seria y me dijeron que era eso de lo que querían habla
r.
Mis primos me dijeron que Luna había desaparecido. Me quedé helada. No sabía qué hacer y eché a correr. Pero sentía que me agotaba y me paré a sentarme en una roca, de repente oí algo, me giré sobresaltada y miré al suelo. Vi un saltamontes encima de una seta y se me ocurrió buscar más, además podía ir buscando a Luna también. Mientras iba caminando pensaba en muchas cosas, en Luna, en las setas… Un águila pasó volando cerca de mí. Me fijé hacia donde iba y le seguí, subí una colina y vi que estaba volando hacia un pequeño conejo, de un momento a otro lo agarró y se lo llevó volando. Yo continué mi camino y vi un lago a lo lejos. Me acerqué y vi ranas, peces, y un pequeño bosque de árboles, y justo debajo de ellos había muchas setas, me dispuse a cogerlas pero recordé algo que me dijo mi profesora de biología: “no todas las setas son buenas , hay que tener mucho cuidado al recogerlas “ Así que la miré bien y al ver que eran níscalos las recogí .
Al levantarme escuché un sonido a lo lejos, no me quería alejar más no fuera que me fuese a perder, pero el sonido cada vez me atraía más, me parecían ladridos. Lo único que pensé en ese momento fue en Luna, me fui acercando y vi una mancha marrón entre la hierba, me dí cuenta que era Luna, ¡me sentía llena da felicidad! Me acerqué corriendo, en ese momento me preguntaba por qué estaría allí, sola y lejos de casa. Pero no tuve más tiempo para preguntarme porque tenía una pata hundida en la tierra, la tranquilicé y la intenté ayudar a sacar la pata, pero no podía, era como si estuviera pegada en el interior de la tierra. Pensé en los horizontes de la tierra: horizonte O, horizonte A, horizonte B y horizonte C. Posiblemente algún animal como un topo hubiese hecho un agujero en el suelo y Luna al pasar se quedó encajada. Busqué alrededor de la zona a alguien que me pudiera ayudar, pero estaba sola y en ese momento no quería dejar sola a Luna. Así que no me quedó más remedio que esperar.


Al rato divisé a lo lejos unas figuras familiares, ¡eran mis primos! Al verme fueron corriendo hacia donde yo estaba y al ver a Luna se alegraron aún más. Les conté todo e intentaron sacar a Luna, pero era muy difícil, así que se quitaron las gorras que tenían puestas y fueron al lago para llenarlas de agua y mojar la tierra, así resultaría más fácil. Cuando llegaron hicimos lo que habíamos acordado y por fin lo conseguimos. Nada más ser libre Luna se puso a correr. Nosotros nos dimos un fuerte abrazo y nos pusimos camino a casa. En el camino les fui contando todos los animales que había visto y, por supuesto, cuando llegamos a casa nos comimos todos juntos los níscalos.




  • Visto: 8