EL COCHE DE PAPÁ

Un día de verano yo, de unos cinco o seis años, en el salón viendo la tele y mamá bañando a mi hermano pequeño Javier, de repente sonó un grito:
Mama: - ¡¡AYYYY madre mía como has puesto todo!! ¡¡Suelta la alcachofa de la ducha Javier! ¡¡AYY madre hasta la pared has mojado!!
De repente entró en casa papá como un rayo:
Papá: ¿Qué pasa? ¡Vaya susto me has dado te he oído desde el garaje!
Papá se quedó con Javier en el baño mientras mamá fue a por la fregona para recoger toda el agua que había tirado Javier por el baño…pero al salir olió a humo y se acercó al garaje donde papá estaba arreglando el coche que se había quedado sin batería…
Mama: ¡¡ Manu, huele a humo, creo que se está quemando algo!!
Papa: ¡¡ NOOO estoy cargando la batería del coche con las pinzas y lo he dejado encendido!!. ¡¡Como me das estos sustos!! ¡¡Pensaba que le había pasado algo a los niños!!
¡¡Mamá se quedó sacando a Javier de la bañera y le dejó a medio secar en el salón conmigo y salió pitando a ver qué pasaba …de fondo oyó los gritos de papá que saliera corriendo a ayudarle …el coche estaba ardiendo!!
Mi imagen con mi hermano en el salón desde la ventana viendo a mis padres alarmados dando voces y pidiendo un extintor era lo que adivinaba a escuchar entre voces y carreras.
Hoy con mi edad adolescente llego a comprender el sentido de aquel accidente, papá había conectado unas pinzas, de a saber cuántos años, a la furgoneta del trabajo para cargar la batería del coche y lo dejó encendido debió de generar una chispa que provocó una llama de fuego y posterior incendio, las pinzas no debían ser de buena calidad. Si el cable era demasiado fino se calentó, pudiendo llegar a derretirse el aislante y provocando un cortocircuito, incluso el inesperado incendio. Pero, además del combustible del motor, existen muchos materiales combustibles cuya participación, en combinación con una fuente de calor, pueden resultar fundamentales en el origen del incendio y su posterior evolución. Gasolina, Diesel, aceite de motor y del cambio, líquido de frenos, etc., son algunos de los combustibles líquidos existentes en casi la totalidad de los vehículos. El incendio de combustibles sólidos, como los protectores exteriores plásticos de los cables, en muchas ocasiones tiene lugar como consecuencia de sobrecargas o mal funcionamiento eléctrico. Asimismo, otros elementos sólidos, como recubrimientos plásticos y tapicerías, también pueden arder fácilmente combinados con una fuente de calor.
Para que se produzca un incendio es imprescindible, además del combustible, que exista una fuente de calor capaz que lo desencadene y ese fue el error de papá que dejo el motor encendido, es el motor térmico, el encargado de generar la energía para que el coche se mueva. Pero este calor no solo es importante desde el punto de vista de la producción de un incendio, también existe calor en aquellos sistemas en los que hay fricción entre elementos.
Al conectar las pinzas eléctricas, que debido a un mal estado o a una conexión incorrecta pueden provocar un puente eléctrico que ocasionaría chispas que pueden producir un incendio, ya que actuaron como fuente de calor.
Lógicamente al no encontrar un extintor a mamá sólo se le ocurrió ir a por cubos de agua de la piscina mientras llamaba a los bomberos y empezaron a llegar vecinos a ayudar ya que salía una gran humareda de nuestra casa y un fuerte olor. El agua, al hacer contacto con el combustible derramado y en llamas, no hace otra cosa que propagarlo, además, se evapora rápidamente por la temperatura de la gasolina o el aceite que arde y hace que el incendio se propague con mayor ferocidad.
Además, otro fallo fue que no se les ocurrió apagar el motor del coche sólo consiguieron salvar la furgoneta y alejarla del fuego.
El fuego se propagó por todo el coche y ardió, sonó una explosión y las llamas llegaron al tejado del garaje. Cuando llegaron los bomberos con un enorme camión consiguieron apagarlo con mangueras de alta tensión y demás.
¡El panorama que nos quedó fue tan triste!, ver el coche de papá así, en el esqueleto, ardió todo y mi recuerdo es ver a papá desesperado diciendo ¡¡NO puede ser verdad!!.
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