LA LLAVE DEL SANTUARIO

martes, 15 de enero de 2030

Si no intento moverme puedo conseguir pensar, pensar con claridad, con descanso, con libertad desde esta silla que visito cada dos días. Esta mañana como siempre al venir hacia aquí he observado la ciudad y, como siempre, he presenciando como los chicos se dirigen al instituto de aquí al lado charlando, bromeando, algunos con prisas y otros sin ninguna, como yo hice ayer y haré mañana, hoy no.

Desde hace un año estoy enfurecida con todo, he perdido un curso de clases porque vivo aturrullada, si salgo con mis amigas tengo que ver las patatas fritas desde lejos, estoy librada de Educación Física y claro, de jugar con mi equipo de baloncesto, me da miedo engordar por los corticoides que se esconden en los medicamentos, y durante el verano en la playa no he querido ponerme el bikini por no mostrar estas cicatrices en mi barriga. Crecer no debería ser una fractura en tu vida, ni darte miedo, ni inquietarte, ni angustiarte, ni hacerte sentir que te faltan tantas cosas, sin embargo es lo que es para mí.

Mi madre siempre me acompaña y suele charlar con Ángel, el médico que me aplica la diálisis todas las semanas, los dos siguen preocupados porque no dejo de estar así, irritada. ¿Cómo creen que puedo estar? ¿Creen que porque ya no tengo náuseas, calambres, mareos o me duele menos la cabeza no siento aún mis manos frías?

lunes, 28 de enero de 2030

Todo el día mis padres han estado hablando por teléfono, rellenando documentos y consultando en internet, después me ha escrito Ángel:

- ¿Qué pensarías si te envío una llave?
- ¿Una llave?, ¿de dónde?
- Una que abre la puerta de un Santuario.

El sabe que me gusta leer literatura fantástica por eso a veces me habla de esa forma, convirtiendo una conversación árida en otra llena de leyendas, pero esta vez me ha asegurado que ese lugar si existe.

sábado, 16 de noviembre de 2030

Hace mucho que no escribo en este Diario, tengo menos tiempo para dedicarme a hacerlo porque ahora está a mi lado Pandora.

Santuario es real y estuve en él. Pandora estaba esperándome, con sus grandes ojos negros y su pelo blanco y marrón como mis tostadas de la mañana. Una Beagle cariñosa y juguetona, asustada cuando con mi llave abrieron la puerta del recinto, tanto como yo mientras la adoptaba. Es un animal de laboratorio empleado en un proyecto científico de medicina regenerativa. No me gusta llamarla así, para mí es un ser valiente y valioso.

En pocos días los médicos proporcionarán un tipo específico de células a mis riñones enfermos para repararlos. Ahora me siento más fuerte y segura, y no solamente porque Pandora sea parte de mi curación sino porque mientras la acaricio mis manos ya no están frías.
  • Visto: 109

ESCOLA D'ESCRIPTURA

EUSKAL ETXEA

AEELG

EDITORIAL GALAXIA

METODE

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

EL HUYAR

AELC

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

IDATZEN