ENSAYO CLÍNICO

Placent era el nombre de una de las estructuras transitorias de trasvase oldhuman–máquina–newhuman (OMN). Cuando se hizo con ella el primer ensayo clínico de transferencia a humano éramos cien, inicialmente, pero uno no lo consiguió. Hubo muchas conjeturas acerca de la razón de ese único fracaso en la historia de las transferencias de contenido neuronal de un sujeto a otro. En las versiones primitivas, como la del ensayo, debíamos pasar por los soportes intermedios de comunicación. Esto requería semanas en las que se supone que hibernábamos. Las estructuras de pensamiento se mantienen intactas, pero eso no quita que durante esa espera hubiese momentos de vigilia o de secuencias de sueños, como si estuviésemos dormidos. Yo fui uno de los que documentó numerosos sueños acaecidos durante la etapa de espera, que fueron documentados como vividos durante esa hibernación con una alta probabilidad. Otra cosa que quedó clara, y de la que se tenía sospecha, era la posibilidad de acceso a todo el contenido de la estructura neuronal, e incluso la posibilidad de replicación. Como ya se sabe que acceder a la información cerebral sin distorsionarla o destrozarla es imposible, se intuía que la replicación era una opción para explorar no solo en los mecanismos de creación de pensamiento de las personas, sino para conocer la historia y biografía de recuerdo y pensamiento de las personas. La replicación es como crear un modelo de barro de los pensamientos para poder diseccionarlos.
Yo tengo mi propia teoría acerca de la desaparición de uno de los sujetos de la prueba clínica, y está relacionada precisamente con este aspecto de la replicación. Debe entenderse, repito, que la replicación de mi contenido cerebral es una forma de acceder a los contenidos sin deteriorar los originales, sin deteriorar mi yo, mis recuerdos, mi forma de pensar y ser. Me explico, la acumulación de información sináptica es una circuitería con un modelo que puedo copiar para ver qué hay, pero si toco el original biológico los destrozo, como si tuviese que romper una vasija para conocer su contenido. Aunque se nos había dicho que era imposible tal acceso y que en cualquier caso jamás se accedería a nuestros recuerdos para no vulnerar el derecho a la intimidad, estoy convencido que sí se accedió y se hizo de forma indiscriminada. Es más, en el caso del único fail, el desaparecido, no solo se accedió a su historiografía y biografía neuronal interna, sino que fue utilizada. El sistema lo hizo aplicando las leyes de procesamiento. Buscad, es solo una intuición, pero buscad si ese hombre tenía antecedentes, que puede que no, pero buscad si estuvo procesado en alguna causa o solo como sospechoso de algún crimen. Basta este hilillo para poder confirmar que, si Placent encontró elementos probatorios indiscutibles de que estaba ante un criminal, en cuanto tuvo acceso a todo el contenido biográfico neuronal del individuo, sencillamente aplicó la legislación correspondiente en el momento en el que el crimen fue cometido, hizo sus propios balances, juicios, análisis, todos con un cien por cien de fiabilidad… y sencillamente aplicó la pena capital. Esta es la razón por la que uno de los individuos del ensayo clínico con voluntarios para hacer el trasvase del contenido neuronal, ese sujeto, con todos sus pensamientos, recuerdos y estructura de su yo, sencillamente se esfumó.
Tenemos una forma de confirmar que lo que digo es cierto, basta preguntar a Placent sobre los hallazgos de cadáveres desconocidos en esa época y la relación con nuevos sospechosos. Ya veréis como existe conexión. No fue un fracaso de la transferencia para conseguir un cuerpo nuevo, sencillamente Placent aplicó la justicia y lo ejecutó antes de otorgar una nueva vida.
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