En un futuro pasado

No teman, vengo del futuro, le dijo a un grupo de jóvenes que estaban asombrados mirándolo, agregó con un tono parejo y calmado, ya olvidarán lo que acaban de ver, sacó un extraño aparato y lo movió de manera circular, provocando una reparación del espacio de tiempo que se había alterado por su llegada, todo volvió a la normalidad y los jóvenes siguieron conversando y riendo como si nada hubiese ocurrido.
Sonrió y murmuró, tampoco soy un “Teminator” y no vengo a buscar a “Sarah Connor”. Su misión era mucho más seria que salvar a la humanidad de las máquinas.
Volvió a sacar su “intercircuptor” o “navaja” como ellos llamaban a este intercomunicador de litio sintético, desplegó un mini mapa y se geo ubicó, el portal de “antimateria circulo temporal”, lo había dejado más cerca de lo que había planificado, realizó otro movimiento con su “navaja” y sintió como se activaba su procesador “bioneuronal” dentro de su cerebro, de esta manera se iniciaba la configuración de su mente, se cargó el idioma, la cultura y todo la información que necesitaba para ejecutar su delicada misión, constató preocupado que la conectividad digital del lugar no era la ideal, tendría que hacer muchas cosas a la antigua, comprobó con asombro que mucha comida era de origen animal y que las personas gastaban tiempo sentados comiendo y preparando comida, movió su “navaja” y comprobó que el reciclador “poligenético” de plasma, que genera nutrientes y proteínas en su estómago, tenía reservas para dos meses, miró hacia el cielo y notó que la burbuja filtradora de rayos ultravioleta que protege a esa ciudad, se mantenía aun en buenas condiciones; a “Jhon Connor”, le tocaba más fácil sobrevivir en su juventud, pensó, seguía homologando su misión con aquella recordada película de ciencia ficción, les gustaba a él y sus “tempoviajeros” bromear con esa saga, sin embargo, su realidad estaba muy lejos de las peripecias y vericuetos de esa heroica familia, su misión, esta vez, era asegurar que el creador de la máquina que convertiría el dióxido de carbono en oxígeno en el planeta Marte, cerrara la puerta del baño, que dejaría abierta por descuido y generaría a posterior una distracción en el científico, este evento, casi insignificante y superficial, afectaría la concentración de este connotado personaje y desestimaría una milésima en el factor de corrección que pondera el átomo de hidrógeno en su famosa fórmula, esa corrección aseguraría en el futuro una mayor solidez en la densidad del oxígeno respirable de Marte. Esa solidez les permitiría a los marcianos terrícolas, robustecer sus glóbulos sanguíneos, con el consiguiente aumento de factor genético modificado, según los cálculos realizados, este potenciador de densidad del aire marciano, adelantaría en casi cien años la capacidad de la raza humana de salir de Marte a colonizar otro planeta más rico en agua. Este planeta ya había sido descubierto en el pasado siglo XXI, era una de las 300 “Supertierras” encontradas en ese siglo, este planeta era muy especial, estaba a unos 30 mil años luz de Marte, hacia el centro de la vía láctea y orbitaba una estrella mucho más joven que nuestro desgastado Sol. Ya había estaciones espaciales intermedias habitadas por droides analizando y calibrando los “agujeros de gusano” que transportarían mediante conversión de antimateria los elementos a ese nuevo planeta y mediante la auto fabricación en el lugar de mega droides, iniciar la colonización, procedimiento mejorado del rudimentario viaje en naves que se usó para llegar a Marte hace unos tres siglos.
Ingresó al laboratorio decodificando los accesos, fue al baño de hombres y contuvo la respiración esperando el evento. Como era de esperar, salió el científico apurado y dejó la puerta abierta, con movimientos estudiados ingresó al baño y cerró por dentro, justo al momento que el famoso personaje volvió la mirada para comprobar si la puerta estaba cerrada. Ese día tendría resultados positivos y estables de su modelo químico biológico matemático, cambiando para siempre el destino de la humanidad, dando una salida sustentable a la vida en otro planeta.
Los “tempoviajeros” no pueden alterar la vida de las personas en el pasado, solo pueden mover cosas, se intentó alguna vez, cambiar el destino biológico de un humano, pero se provocaron vacíos temporales en la línea del tiempo, con consecuencias graves irreparables para todos, nunca más se intentaría alterar el destino de las personas.
Por eso, si experimentas déjà vu, que tus cosas cambian de posición sin razón, que personas cambian de opinión, que alguna situación te parece conocida de tu pasado o escuchas decir que se presienten cosas, seguro son consecuencias de algún ajuste residual del espacio temporal, no es para preocuparse.
El agente, desactivó sus dispositivos genéticos, activó el portal de “antimateria circulo temporal” y se desvaneció, solo se le escuchó decir: “Hasta la vista, baby”.
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