Beta tester


1. Es la hora de la verdad. ¿O, tal vez, deberías decir que fue la hora de la verdad? En cualquier caso, te sientes como el viejo Doc con su Delorean por estrenar en el descampado de Regreso al Futuro. También te acuerdas de tus días jugando a Day of the tentacle en un 386 ensamblado a base de placas madre de su madre con tarjetas gráficas de su padre. Incluso recuerdas como en Doctor Who, la versión buena, ya aparecían estos cachivaches. Las obsesiones tienen esas cosas. Nos seducen de pequeñas, nos atrapan algo más tarde, se convierten en cárceles de nuestro futuro.

2. Creciste con esos referentes, sí. Te has convertido en una mujer muy vintage. Y por eso no has parado hasta confeccionar tu propia máquina del tiempo a base de libros de antiguo y nuevas teorías. Imposible, no va a funcionar, te repetías, mientras recalculabas por enésima vez las ecuaciones que conseguirían romper la barrera del espacio tiempo. Aunque sigues pensando que el futuro, nuestro destino, es monolítico. Que sobre el papel, no tenemos libertad para escoger.

3. Por eso decidiste estudiar física cuántica. Física cua...qué, inquirían tus tinderazos, antes de huir recelosos al advertir una mujer les quintuplicaba en velocidad de cálculo mental. Cuando ellos iban, tú ya habías vuelto. Válgame la paradoja asíncrónica-¿lo es?- Has renunciado a demasiadas cosas, pero parece que ha valido la pena.

4. Porque ahí está ahora, reluciente y flamante cabina de teléfono -muy vintage, te repites, pero cuidada hasta el último detalle, eso es innegable- convertida en una catapulta hacia un tiempo indeterminado aunque prefieres el pretérito, porque temes que cualquier tiempo futuro sea peor. Y además está en versión beta tester.

5. Te descalzas, no sabes bien bien por qué -cuántas parafilias-, abres la puerta de doble vidrio, das un paso firme hacia adelante y cierras la aldaba tras de ti. Lo que tenga que ser será, te apresuras en pensar. Debes tomar una decisión que marcará tu futuro y se te aparecen, como si fueran un par de frames olvidados en una edición de vídeo barata, aquellos libros de Elige tu propia aventura donde podías escoger el destino dicotómico del protagonista. Muy vintage, te insistes.


6.
a) decides viajar hacia el pasado.
b) decides viajar hacia el futuro

Si eliges la opción a)
Miras a tu alrededor, todo se parece a lo que has dejado atrás. Dudas entre si has hecho bien o no las cosas ¿Lo conseguiste? ¿Lograste romper la barrera espacio-tiempo? Continúa en el párrafo 5.

Si eliges la opción b)
Miras a tu alrededor, no sabes si tu artilugio -ahora mucho más vintage- ha funcionado, pero
FIN.
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