Artificial Intelligence For All

Llegué a una gran sala llena de gente de pie hablando en pequeños corrillos. Alguien levantó la mano y se dirigió hacia mí.

- ¿Es usted Carla Gómez?

Asentí y sin darme tiempo a decir nada más, me cogió del brazo y me indicó que le siguiera. Era un hombre delgado y muy moreno. Con la intención de tranquilizarme me dijo que se trataba de unas preguntas sobre mi trabajo. “Pura rutina” dijo sin mirarme.

Entramos en una pequeña sala con una mesa y dos sillas. Me senté y el inspector cerró la puerta tras de sí. Se sentó enfrente, se quitó las gafas y me miró fijamente a los ojos.

- Carla, sabemos lo que ha estado haciendo estas semanas. No me gusta perder el tiempo.

Dejó de hablar y noté como los latidos de mi corazón se trasladaban a la sien. Un sudor frío se deslizaba por mi espalda. Aquellos segundos fueron eternos. Empecé a hablar con una voz entrecortada.

- No sé a qué se refiere inspector. Trabajo como ingeniera en Inteligencia Artificial en la corporación municipal.

El inspector se pasó una mano por la frente y continuó..

- Sabemos que ha entrado de manera ilegal en la red de la empresa “Artificial Intelligence For All” y ha estado espiando su actividad.

En aquella época, la empresa “Artificial Intelligence For All” lideraba la creación de programas de Inteligencia Artificial que se implantaban en humanos. Les llamaban “agentes”. Habían conseguido mejorar la inteligencia humana con el apoyo de estos “agentes”. Tenían una opción muy económica que consistía en alquilarlos en internet. Únicamente se requería una conexión cerebral a internet para ello. Les llamaban “Agentes IA Cloud”.

Tras unos segundos de silencio reanudó su tesis..

- Ha estado monitorizando los “agentes IA cloud”. Tenemos una denuncia de la compañía con pruebas de que se hizo desde su ordenador. Con una declaración suya esto será un trámite. En una hora estará usted en su casa.


En aquel momento, temblaba y no podía articular palabra. Por mi cabeza pasaban imágenes y pensamientos encontrados. Lo que descubrí aquellas semanas era una bomba. Si llegaba a los medios de comunicación provocaría un cambio muy importante en la sociedad. La Inteligencia Artificial no había llegado para ayudarnos.

- Los implantes -reanudé mi teoría- que llevan determinadas personas en todo el mundo, pueden interferir de manera premeditada con los “Agentes IA Cloud...

Me quedé mirando la reacción del inspector unos segundos. El inspector, se acomodó en su silla y me animó a que continuara.

- ...lo he podido comprobar durante estas semanas. Si usted alquila un “Agente IA Cloud” y lo conecta a su cerebro a través del puerto de conexión podría verse influenciado. En algunos casos, podría incluso no ser usted mismo…

El inspector continuaba, inmóvil mirándome a los ojos casi sin pestañear. Decidí continuar, ahora más tranquila. Quería dejar clara mi posición en aquel descubrimiento.

- Las personas que tienen un implante cerebral de una Agente de Inteligencia Artificial están influenciando a las personas que los alquilan por motivos económicos. Le estoy diciendo que una parte de la sociedad puede controlar al resto --levanté la voz para que quedara clara mi conclusión y la gravedad que aquello suponía.

No creo que usted pueda aportar pruebas que confirmen su teoría --dijo el inspector con aire tranquilo.

En ese momento, se levantó de repente y se dirigió a la puerta. Pude ver un punto negro detrás de su oreja que me indicó que llevaba un implante cerebral. Salió de la sala y cerró la puerta bruscamente. Me quedé pensativa unos segundos y finalmente lo ví todo con claridad.

A principio de año, aproximadamente, me instalé un puerto de conexión a internet cerebral. Era una operación muy sencilla y te permitía disponer de una conexión de tu cerebro a internet. El siguiente paso, como ingeniera, era probar los agentes de Inteligencia Artificial para ver cómo potenciaban mi inteligencia. Aquellos agentes eran los llamados “Agentes IA Cloud”. Desde aquel momento me convertí en el conejillo de indias del departamento de policía por lo que el motivo de mi visita al inspector quedaba aclarada. Desde sus implantes guiaron mi voluntad y me convertí en una espía de la policía...Ahora lo veía todo claro. Fue de repente. Todo vino a mi cabeza y descubrí mi función en aquella trama. No sé por qué tardé tanto. Algo desencadenó que aquello ocurriera.

Un fuerte ruido me despertó. Abrí los ojos y tenía la ventana completamente abierta. Me di cuenta inmediatamente de que había tenido una pesadilla. Aun recordaba aquel horrible nombre…”Agente IA Cloud”. Un inspector de policía. Me reí para mis adentros y me levanté a preparar café. Aquella pesadilla dejó una huella en mí. Reflexioné mucho sobre aquel mensaje que creí entrever. Aquella sociedad dividida por la ciencia. Algo que nunca ocurrirá.
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