La Ciencia, otra manera de hacer magia

En un mundo poblado por la magia, magos, brujos y dioses son capaces de realizar cosas
realmente increíbles que escapan a mi razón.
Mi nombre es Aurelio, y no, no nací con magia. Hecho que me relegó en un segundo plano. En
un sistema que se basa todo en la magia y los poderes sobrenaturales, mi presencia era un
mero estorbo.
Tenía que trabajar más duro que los demás, ir a todos lados corriendo pues las escobas
mágicas no funcionaban conmigo, ni tampoco me hacían caso los animales, tales como
caballos, huargos o dragones.
Pensé que mi suerte no iba a cambiar, que no podría progresar como los demás. Sin embargo,
por fortuna recibí un regalo que guardaré como oro molido el resto de mi vida.
Trabajando un día para el señor Ordoñez, éste me pidió que vaciara su almacén. Para mi
sorpresa, estaba lleno de libros, pero no eran de magia. Eran libros antiguos de pasadas
civilizaciones. Eran libros de un género que hasta aquel día no había oído nunca: ciencia.
Antes de tirarlos comencé a leerlos, entonces comprendí, que nuestros antepasados
inventaban artilugios para hacer las cosas más fáciles. Aquellos libros hablaban de gran
variedad de fenómenos físicos y químicos, matemáticas, mecánica, electricidad, ingeniería de
los materiales… un sinfín de títulos que cada vez más me llamaban la curiosidad.
Le pedí al señor Ordoñez que yo quería aprovechar esos libros llevándomelos a casa para
leerlos y aprender.
-Chico, la ciencia no se usa ya, ¿vas a perder el tiempo en eso? Puedes hacer lo que quieras, yo
no los quiero. Son todos tuyos.
Aurelio por un momento pensó que Ordoñez tenía razón, era como aprender una lengua
muerta, no serviría de mucho. Pero se rehízo a su idea de que podrían servirles de utilidad,
solo había que encontrar modo.
-Gracias señor Ordoñez.
Aurelio se los llevó todos a su casa. Los tuvo que usar de taburete, había abarrotado su casa
con ellos y ahora el que no cabía era él.
Pasó la noche en vela escudriñando las páginas. Estaba atrapado en la lectura. Empezó a
querer experimentar lo antes posible pero antes de pasar a la acción debía adquirir
conocimientos mínimos, de lo contrario su aprendizaje sería ineficiente.
Al día siguiente Ordoñez lo vio cansado.
-Por la cara que llevas hijo ¿No me digas que te pasaste la noche leyendo?
El chico asintió.
-Puedes hacer lo que te plazca, pero estas son tus horas de trabajo, no quiero medias tintas,
¿entendido?

-No se preocupe. Puede estar tranquilo.
Aurelio siguió estudiando en sus horas libres. Comenzó a realizar sus primeros experimentos,
pero ninguno salió a buen puerto. No contaba con material y muchas veces echaba en falta
una mano extra.
Ordoñez lo vio un día tirando los libros al cubo de la basura.
-¡Eh chico! ¿Qué crees que estás haciendo?
-No sirven de nada señor, todo lo que hago fracaso, no merece la pena. Usted tenía razón.
-Deja de decir chorradas chico! ¿Qué creías? ¿Qué podías aprenderte todo eso en unos meses
y hacer maravillas? Te equivocas.
Aurelio lo miró fijamente.
Ordoñez se rio.
-Recoge todo eso y vente conmigo.
Ordoñez condujo al chico a su casa. Allí le enseñó un vehículo que Aurelio había visto en sus
libros.
-¿Esto es un coche? – preguntó Aurelio.
Ordoñez asintió.
-Es un Isetta. Quiero que lo pongas en marcha. Pero no hoy ni mañana. No hay prisa. Aquí
tienes tu caso práctico. Quédatelo cuando funcione. Será tu sustituto a la escoba.
-Pero yo no sé señor.
-Lo sé. Y puede que te lleve toda la vida intentarlo y que no funcione. ¿Pero no será eso mejor
que nunca intentarlo?
Debo decir que después de aquel día, el señor Ordoñez, me ayudó todos los días a intentar que
el coche funcionara. Recuerdo, dos años después, la cara que se nos puso cuando arrancó. Fue
todo alegría. A partir de entonces, iba todos los días al taller de Ordoñez subido en mi Isetta.
Quién sabe cuáles serán los próximos logros que puedo realizar. Sea cuales sean, hay un
mundo científico ahí fuera que está esperando que alguien haga el próximo descubrimiento o
desarrollar nuevas mejoras a productos existentes. ¿Serás tú el próximo?
  • Visto: 24

ESCOLA D'ESCRIPTURA

EUSKAL ETXEA

AEELG

EDITORIAL GALAXIA

METODE

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

EL HUYAR

AELC

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

IDATZEN