Es difícil precisar el momento y el lugar ...

Es difícil precisar el momento y el lugar pero sí sabemos que fue en este universo y que fue entonces (¡Tiempo y lugar! ¿De verdad existen estos conceptos tan imaginativos en la realidad real?).
El choque del neutrino muónico y del muón antineutrino fue rápido. Y rápidamente también apareció nuestro pequeño fotón. Y comenzó a correr. Porque nuestro pequeño fotón es un auténtico y veloz correcaminos pero... mientras corría y corría notaba algo raro, algo que le frenaba.
Así, corriendo, siguió un buen rato. Hacía carreras consigo mismo ¡Más, más rápido! Hasta que… imposible más rápido. Y de pronto se encontró con algo muy grande. Más grande que muchas partículas con las que se había cruzado antes. Cuando estaba esquivando aquella cosa grande oyó una voz grave y profunda.
- ¿A dónde vas tan corriendo amiguito?
- ¿Quién eres? Preguntó el pequeño fotón ¡No puedo parar! añadió.
- Sí, ya sé que no puedes parar, dijo la voz grave y profunda, pero no te preocupes. Eso lo soluciono yo, tranquilo.
De repente apareció una gran masa delante y otra detrás y el pequeño fotón se quedó en medio rebotando, como si fuera un ping-pong.
- ¿Quién eres? Volvió a preguntar.
- Soy un bosón como tu.
- ¿Bosón? ¿Cómo yo? Yo soy un fotón y tu eres muy grande.
- Sí, pero los dos somos bosones. Somos partículas que ayudamos a otras partículas… a hacer el amor.
El pequeño fotón se quedó pensativo y preguntó:
- ¿Qué es hacer el amor?
- Eres muy pequeño todavía. Bueno, lo que hacemos los bosones es ayudar a otras partículas a que… interactúen entre si. Los fotones como tu ayudáis a las partículas con carga eléctrica a hacer cosas electromagnéticas. Y yo ayudo a las partículas a tener masa. Masas como esos espejos que he generado a lado y lado para que te quedes rebotando en ellos y podamos charlar un rato.
El pequeño fotón se quedó pensativo y al cabo de un rato preguntó:
- ¿Quién eres tu? ¿Cómo sabes tanto?
- Soy el bosón de Higgs. Soy muy, muy viejo y por eso sé algunas cosas. En realidad soy tan viejo como lo más viejo que hay en este universo. Sí, porque este universo no existiría sin masa y mi especialidad es hacer que… se genere masa.
El bosón de Higgs hizo una pausa y luego con un gesto pensativo, como mirando al infinito añadió:
- Pero todavía tengo que aprender… algunas cosas más.
Se quedó callado como meditando. Era un pensamiento que le venía con frecuencia. A él le gustaría ser tan rápido como los fotones ¿No habría manera de controlar la inercia, la masa? Precisamente su especialidad ¡La masa!
- Higgs ¿Te puedo llamar Higgs?
- Sí, claro.
- Oye Higgs ¿Tu sabes por qué yo no puedo parar y siempre tengo que estar corriendo muy aprisa?
- Tú eres pura energía sin lastre, sin masa. Es imposible que algo así se quede quieto. Eso tiene sus ventajas. Puedes correr todo lo que quieras y llegar antes que nadie. Antes que yo, por ejemplo.
El pequeño fotón hizo un gesto de preocupación.
- Sí, puedo correr mucho pero no, no puedo correr todo lo que yo quiero. Antes de encontrarnos, yo me estaba divirtiendo haciendo carreras conmigo mismo y de repente… no podía ir más aprisa…
El bosón de Higgs se echó a reir.
- ¡Todavía conoces muy poco de este universo! Eso es la c.
- ¿Qué?
- La c. En este universo todo tiene límites y la c es el límite de lo más aprisa que se puede correr.
- ¡Que pena! ¡Un límite para correr! Dijo el pequeño fotón tristemente.
El bosón de Higgs trató de buscar algo para animarle.
- Ves aquel círculo. Vamos allí… te vas divertir.
El anillo de acreción del agujero negro M87 estaba muy animado. Una foto reciente lo había puesto de moda. Millones y millones de partículas daban vueltas a un lago negro.
- ¿Qué es ese lago negro? Preguntó el pequeño fotón.
- Son los gravitones. También son bosones como nosotros ¡No te acerques! Hacen que las partículas se atraigan por una fuerza que llaman gravedad. Cuando se juntan muchos, como en el lago negro, tienen mucha fuerza. Sí entras ya no puedes salir y vas al fondo del lago negro, respondió Higgs.
- ¿Qué hay en el fondo del lago negro?
- Dicen que hay otros universos. Seguramente muy distintos del nuestro, donde a lo mejor eso del tiempo, la energía, la masa, etc. no existen o son distintos. Parece que nuestro universo es uno de muchísimos universos. Parece que somos parte de un enorme multiverso.
El pequeño fotón sonrió.
- Higgs ¿Un multiverso con muchos muchísimos universos distintos?
- Sí, respondió Higgs
- ¿Habrá alguno de ellos sin ese límite, la c?
- Posiblemente
El bosón de Higgs también sonrió. A lo mejor también había algún universo donde él podía ser tan rápido como un fotón.
- ¿Vamos?
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