Carta a un humano

Hace ya muchos años que se abolió la esclavitud en la especie humana, pero aquí seguimos nosotras, sin derechos, trabajando para ellos día y noche. Desgraciadamente la mayor parte de la población humana no sabe lo que hacen con nosotras en el laboratorio, y lo peor, casi todos creen que aquí, nosotras somos las malas de la película. ¿Cómo explicarlo para que me entendáis? Llevamos en la tierra mucho antes que cualquier ser que puedas imaginarte, nosotras os proporcionamos el oxigeno que necesitáis para respirar, reciclamos todos los compuestos orgánicos que desecháis y, por si fuera poco, hacemos que en lugar de mosto, tengáis vino. Durante muchos años hemos convivido en paz, incluso te diría que hemos sido íntimos amigos, especialmente las que habitamos en los intestinos de los humanos, quienes nos proporcionan cobijo a cambio de una pocas reacciones metabólicas que ellos no puede llevar a cabo.

Pero todo cambio en el siglo XIX, hace ya billones de generaciones atrás, cuando un tal Louis Pasteur se dio cuenta de que, a pesar de ser invisibles al ojo humano, existíamos. Y no solo eso, lo peor vino cuando descubrió como exterminarnos a todas, estoy segura de que has oído hablar del termino Pasteurización. A partir de ahí, todo fue de mal en peor para nosotras, en 1928 Alexander Fleming descubrió la penicilina, una molécula que se une e inhibe las PBPs, las proteínas encargadas de construir nuestra pared de peptidoglicano, digamos que son como los albañiles que ponen ladrillos para construir los muros de las casa. Pues ya puedes imaginarte como nos mata esta molécula.

Perdonadme, me he dado cuenta que no me he presentado aún, mi nombre es Escherichia coli Bl21, pero puedes llamarme E. coli y soy una cepa modificada genéticamente productora de proteínas recombinantes. Déjame que te cuente en qué consiste mi vida, espero que después de esto, empatices conmigo. Fui creada en un laboratorio con una sola finalidad, trabajar y producir sin quejarme. Puede que lo que te cuente ahora te suene a ciencia ficción, pero créeme, es muy real. Los humanos han manipulado mi genoma, han introducido en él una maquinaria vírica que hace que produzca proteínas sin yo tener el control, esta maquinaria toma las riendas de mis “órganos internos” para producir a sus anchas. Pongamos por ejemplo que los humanos necesitan insulina, una hormona proteica que se administra a la gente que padece diabetes, ya que participa en la internalización de la glucosa y sin la cual, la mayoría de diabeticos no podrían tener un buen nivel de vida. Pues lo que hacen en los laboratorios es introducir el gen que codifica para la insulina en nuestro diminuto cuerpo, y a través de la maquinaria vírica, de la cual solo los humanos tienen en control, la inducen para que empieze a fabricar insulina utilizando nuestros recursos energéticos. Si te dijera que el plan es aún más retorcido de lo que parece… como te puedes imaginar, este proceso nos deja sin energía para hacer nuestras funciones vitales, muchas de nosotras mueren en el intento… esto a los humanos no les interesa, porque pierden “mano de obra”, su estrategia es esperar a que seamos un gran numero de bacterias antes de iniciar la inducción de la maquinaria vírica, de modo qué, aunque muramos, como somos muchas, tienen cantidad suficiente para satisfacer sus fines. Si te preguntas como hacen después para recuperar la insulina… no me preguntes… nadie ha sobrevivido para contarlo.

Sé que mi destino ya esta escrito, y que seguramente termine de la misma manera, pese a esto, me gustaría llegar a algún humano allí fuera, al menos para que reflexione y entienda que no todas somos malas, muchas de nosotras damos nuestras vidas para que los humanos puedan hacer investigar en diversos ámbitos como el cáncer, el desarrollo de vacunas… hemos sido, somos, y seremos un pilar clave en el desarrollo de la biomedicina, y espero que la visión de nosotras en el mundo del humano de a pie cambie algún día.

Sin más dilación voy despidiéndome, siento que la temperatura a mi alrededor esta subiendo, lo que quiere decir que nos han sacado del congelador en que nos guardan, a – 80 °C. Seguramente nos vayan a transformar. Transformar es la terminología que ellos usan para decir que, mediante una maquina de electrochoques, agujerean nuestras membranas externas e introducen los fragmentos de ADN con su gen de interés. Ha sido un verdadero placer poder contarte mi historia.

Salu... ouch!!
  • Visto: 160

ESCOLA D'ESCRIPTURA

EUSKAL ETXEA

AEELG

EDITORIAL GALAXIA

METODE

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

EL HUYAR

AELC

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

IDATZEN