Titán, una nueva oportunidad.

Será cuestión de días que empiece a adaptarme al nuevo planeta, pero ¿Y si no lo hago? Hace solo tres meses que tuvo lugar “La gran explosión”, en la que murió gran parte de la población del planeta Tierra.
Desde que tuvo lugar el primer viaje a la Luna, nuestros antepasados no han dejado de experimentar y hacer expediciones espaciales, llegando incluso a mandar satélites cercanos a nuestra estrella más preciada, el Sol. Aunque ya ha pasado un tiempo, todavía recuerdo cada noche las noticias que aportaban datos acerca de la avanzada tecnología aeroespacial.
Acababa de ponerse en marcha un proyecto para explorar el Sol y sus componentes, por lo que habían lanzado al espacio a “Fantasy”, un nuevo robot rover que nos daría más información. Pero los medios de comunicación estaban centrados en otro tema, es más, toda la comunidad científica estaba haciendo estudios y mediciones sobre las capas terrestres. Había bastante tensión, ya que, mi antiguo planeta podía explotar en cualquier momento a causa de los gases contaminantes, los residuos, la acumulación de rayos perjudiciales debido al deterioro de la capa de ozono, la escasez de agua, la desaparición de gran parte de la fauna y flora del planeta… ¡Lo que ahora se estudia en los libros de historia!
¡Ring, ring, ring! Es Boro, mi robot. Me avisa porque es hora de tomar la pastilla que usamos los humanos en Titán para poder sobrevivir. La desarrollaron poco antes de tener que evacuar y nos proporciona durante veinticuatro horas los principales gases que formaban el aire: nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, neón y helio. Ahora voy a salir a pasear por Zimbo, la cúpula donde vivo. Cada cúpula intenta simular la vida que teníamos antes, aunque es difícil, porque todavía no han inventado una forma de cultivar alimentos y la atmósfera que respiramos en los distritos la genera una máquina de forma artificial. Es cierto que mi cúpula no es la única, existen algunas más y me gustaría poder visitarlas, porque en cada una de ellas vive gente de cada región de la Tierra, las personas que sobrevivieron y ahora intentan retomar su vida con ciertas limitaciones.
Veo un gran cartel que anuncia mi nueva película favorita, la historia de como un grupo de humanos llegaron hasta nuestra civilización desde mi antiguo planeta. El día previo al incidente un grupo de científicos manda algunas provisiones a Titán, ya que es el planeta que más se parece al nuestro. Se intenta evacuar a una pequeña parte de la población y se estudia cómo será la nueva forma de vida allí, puesto que se prevé que el planeta azul explote a finales de ese mismo mes. Pero no fue así, al día siguiente había inmensas colas de gente que llevaba sus pertenencias y estaba preparada para abandonar su residencia. La temperatura de la corteza terrestre era cada vez más alta y, de forma desesperada, me subí a la última nave espacial disponible, pensando en la nueva vida que llevaría allí con mi familia.
Nuestra especie sigue viva gracias a los avances de la ciencia y la tecnología para solucionar este problema. Este mundo nunca podrá equiparar mi vida en la Tierra, por mucho que me intente convencer de ello. Me alegro de haber sobrevivido, pero… ¿Y si nada de esto hubiera sucedido? ¿Y si hubiéramos cuidado más nuestro planeta y hubiéramos respetado el medio ambiente? ¿Será esto una simple advertencia para valorar lo que tenemos o una pesadilla de la que ya no podremos escapar?
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