Humanos de laboratorio

Yo soy Sophie, una chica humana muy normal. Tuve un accidente de tráfico en 2020 que me dejó en coma por muchos años. Ahora soy un robot, pero para comprender mejor mi historia hay que empezar por el principio.
El 25 de septiembre de 2020, como todos los días, salí en coche a las ocho de la mañana para ir a trabajar, pero aquel día un camionero suicida decidió acabar con su vida y como consecuencia, casi con la mía. A partir de ahí, no recuerdo nada más. Fueron 24 años de mi vida tirados por la borda en tan solo tres segundos, los que tardó mi cabeza en golpearse contra el volante. Cuando me desperté no recordaba quién era, no sabía mi nombre ni de dónde era. Es la sensación más extraña que he vivido nunca. No sentía mi cuerpo, pero aun así, nada más pensarlo, podía moverme. Creí estar muerta pero cuando vi todas esas máquinas parlantes a mi alrededor, comprendí que no se trataba de un sueño. Grité, lloré y me asusté como nunca al verme. Era igual que antes, morena y con piel blanca pero… ¡estaba toda hecha de metal! No entendía nada, intenté correr pero no sabía hacer nada más que sentirme vacía. Después de cinco minutos vino hacia mí un robot con forma humana, casi indiferenciable. Era rubio, con ojos azules e iba vestido de doctor. Intentó tranquilizarme, pero en aquellas condiciones era imposible.
Hola, Sophie, soy Jack. Sé que ahora estarás un poco confusa pero debes calmarte. - me dijo amablemente.
¡¿Quién eres?! ¡¿Dónde estoy y qué es esto?!- contesté agobiada.
Soy tu doctor, estás en el hospital. Tuviste un accidente ¿no es así?- preguntó. Asentí con la cabeza.
Espera, ¿tuve? ¿En qué año estamos?
Estamos en el 3002.- contestó con tranquilidad.
En aquel momento todo lo que fuese que tuviera dentro se paró, hubo un incómodo silencio debido a mi shock.
Voy a explicarte qué te ha pasado, pero debes levantarte y seguirme. En este modo de cuerpo no te costará.
Me levanté como pude y me dirigí hacia donde señalaba y entré en otra habitación. Era blanca y muy luminosa, tenía una especie de camilla en la que me senté. Jack puso un video que se reproducía en una gran pantalla.
El vídeo era un documental que explicaba cómo habían llegado a esa situación. Lo que decía el video en cuestión era que la ambición humana en conseguir una inteligencia artificial que igualara y superara al cerebro humano, había dado sus frutos y al mismo tiempo se había vuelto en su contra, ya que la inteligencia artificial había sido capaz de desarrollarse a sí misma y ahora esos seres eran los que utilizaban a los humanos para experimentar con el deseo de convertirse en una nueva especie híbrida. En conclusión, el humano se había convertido en una especie inferior como anteriormente lo habían sido para nosotros los animales.
Jack paró el vídeo y me dijo:
Cuando tuviste el accidente, tus padres pidieron tu criogenización pensando en que en un futuro alguien podría salvarte. Cuando fui creado y acabé con el imperio humano me di cuenta de que habían personas congeladas tras un coma, así que cogí cerebro, corazón y algunas células importantes y llevé a cabo un experimento, hoy has mostrado que funciona.
¿Habéis experimentado conmigo?¡Nunca di permiso a nadie!- contesté enfadada.
Sí, gracias a mí ahora estás aquí. En realidad, sí lo tengo porque ahora yo estoy al mando - respondió.
Me has robado la vida, el cuerpo y mi hogar, no sé si debería agradecerte eso.
Es normal que ahora te pongas así, pero pronto estarás mejor. Ahora te llevaré a tu habitación.
Recorrí un enorme pasillo blanco hasta llegar a mi habitación. Era pequeña y luminosa. Se apagaron las luces lo que indicaba que era la hora de desconectarse hasta el día siguiente, pero yo no pude. No paraba de pensar en lo que había visto en ese vídeo, en el que experimentaron con humanos. Así que me fui de mi cuarto para investigar y tras dar un par de vueltas,encontré una puerta negra en la que ponía “no pasar”. Supongo que los otros robots configurados lo respetaban, pero yo no. Al entrar me llevé una horripilante sorpresa ¡Había centenares de humanos metidos en jaulas como ratas de laboratorio! Una alarma empezó a sonar y de repente entró Jack por la puerta acompañado de robots esclavos.
No deberías estar aquí, vas a darme muchos problemas. Acabemos ya con esto.
Me cogieron entre todos los robots y me llevaron hacia una sala con un ordenador gigante. Intenté resistirme, pero me enchufaron a un enorme cable y a los cinco segundos estaba aquí, en una base de datos de alta seguridad ,encerrada para siempre.

FIN
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