GALAXIA DESIGUAL

GALAXIA DESIGUAL
Alejandro Prieto Torres. 1ºESO C
Érase una vez, dos hermanos llamados David, que era el hermano menor y William, que era el hermano mayor.
Estos hermanos eran huérfanos, y vivían en una vieja escuela en la que les atendía una señora bastante mayor. Solían estar mucho tiempo en la biblioteca, pues sus aficiones eran leer. Normalmente, leían libros que tenían que ver con el universo, como la teoría del Big Bang, planetas, etc.
David interesado con un libro que estaba leyendo respecto a otras galaxias o teorías de que si hay otros seres vivos en el universo, William en vez de leer, jugaba con su tirachinas de madera.
-Oye hermano, ¿Qué hay más allá del universo?, ¿qué es lo que esconde?: dijo David realmente pensativo. Mientras William, lanzando piedras en la pared con su tirachinas, le respondió:
-Pues no lo se, pero creo que se sabe muy poco.
-¡Jo!, ¡ pues que divertido es el universo, de mayor quiero ser astronauta!: dijo David.
-¡Ya y yo también¡. ¿Qué te parece si de mayores, trabajamos juntos siendo astronautas?
-¡Me parece una pasada!, pero a mí no me gustaría ir a la Luna, u a otros planetas. ¡Quiero averiguar si realmente existe vida en otros planetas!
-¿En serio?, ¿no crees que te estás pasando al menos un poco?, está guay ser astronauta y todo eso pero, creo que me parece imposible saber si existe vida en otras galaxias. Al menos a día de hoy.
-¡Pues tú mismo!, porque yo voy a ser el primero , ¡exacto, David Smith será el primero en saberlo!
-¡Vale, vale!, pero no grites que es de noche y todo el mundo está dormido, y a parte tengo sueño: dijo William bostezando.
-Bueno pues a la cama. Los dos hermanos se fueron a la cama mientras David se hacía el dormido y continuaba leyendo el libro que tenía 500 páginas.
Cuando ya era la hora de despertarse, William fue el primero en levantarse mientras que David seguía dormido ya que se había pasado toda la hora leyendo un libro. William se estaba dando un paseo un tanto lejos de la vieja escuela, hasta que de un momento a otro desapareció. La señora que cuidaba a los hermanos se empezaba a preocuparse un poco por William y decidió despertar a David de la cama para decirle dónde se encontraba.
-David, ¿has visto a William?: dijo la señora
-No, ¡pero si he estado en la cama todo el rato!, se habrá levantado y se habrá dado un paseo o algo, como hace a veces
- Cierto, pero son las 14:00 y todavía no vuelve, a parte es la hora de comer, y te estaría regañando ahora mismo por haberte levantado tarde, pero estoy muy preocupada.
- Pues en fin, vamos a buscarle. La señora, dejó a toras señoras, pendiente de la escuela y se fueron a buscar a William, seguían buscado pero no había rastro, pasaban los días, preguntaban a personas, ponían carteles, pero no había rastro de él. Seguían pasando meses y llamaron a la policía para buscarle, pero no se encontraba rastro de él. Y los policías lo daban como que había muerto.
- David, con los ojos llorosos se preguntaba ¿por qué ha tenido que desaparecer?, ¿Qué le habrá pasado?, ¿por qué me pasa esto a mí? . La señora, vino a consolarle, pues el chico no paraba de llorar desde hacía semanas, no comía casi nada, no dormía, se quedaba leyendo libros, aunque sí solía atender a la maestra porque le cogía mucha confianza, pues la maestra le daba de todo, biología, historia, matemáticas… . Pasaron años y años, se graduó, tuvo que despedirse de esa señora que tanto le cuidaba y eligió la carrera de astronauta.. David, al a ver hecho un montón de exámenes y pruebas para ser astronauta, estaba listo para montarse en una nave por primera vez, la nave despegaba en 3 minutos y David, con el tirachinas de su hermano que había fallecido, se le guardaba en su bolsillo. La nave despegó, pero había fallaban cosas, la nave no funcionaba y acabó en otra galaxia. Dentro de aquella galaxia se encontraba un planeta parecido a la Tierra, en el que intentó meterse con la nave a ese planeta.
-¿Qué es esto?: dijo David. En aquel planeta habitaban como unos monos , pero con una concha en su espalda y alas en sus brazos. David intentaba comunicarse con esos seres y realmente sí le entendían, le dijeron que no era la única persona que había llegado a este planeta. Pues les presentó a otra persona un poco parecida a él. Se trataba de William que tenía 32 años.
-¿William, eres tú?
-No hay tiempo para explicarlo, De repente salieron de la galaxia a combatir con otra especie.
FIN

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