ABRIL.

Érase una vez una chica llamada Abril. Ésta se solía interesar mucho sobre la ciencia,
los planetas… Pero sobre todo los experimentos la llamaban mucho la atención y más
si tenía algo que ver con la geología.
En el colegio, algunos niños y niñas se reían de ella por el interés que tenía Abril con la
asignatura. A ella la molestaba, pero tampoco le importaba mucho, porque quería seguir
con su sueño, trabajar en la NASA y poder hacer un gran descubrimiento.
Al terminar el día, cuando salía del colegio, solía coger el bus la mayoría de los días, ya
que sus padres trabajaban. Pero a Abril no la disgustaba, al contrario, la gustaba
bastante sentirse un poco independiente y aprovechaba esos ratos en el autobús para leer
su libro de” Planetas, constelaciones y demás”. Ese era el título y con ese libro fué como
empezó su interés por estos temas.
Un día, en su cumpleaños, una de sus tías la regaló dicho libro. A ella no la interesó
demasiado al principio, pero su madre la animó a leerlo. Contaba leyendas,
curiosidades, características etc …
Cuántas más paginas leía, más la interesaba el libro, hasta que se convirtió en su
favorito y cuando lo terminaba, se lo volvía a leer.
En sus clases, siempre destacaba sobre el resto de compañeros así que un día su
profesora la preguntó por ello. Abril la contó el interés que tenía por la asignatura y por
sus temas, a la profesora la impresionó y desde entonces algunos días iban las dos a ver
diferentes cosas.
A veces hacían visitas al planetario o simplemente iban a un descampado a ver las
estrellas.
Pasaron unos años y su interés aumentó mucho más. Ahora, tenía un telescopio y una
habitación de su casa estaba repleta de información sobre datos de interés, incluso
rellenó un formulario para hacer una visita a la NASA, y lo mejor fué que la escogieron.
El día de la visita estaba entusiasmada porque por fin iba a hacer realidad uno de sus
sueño.
La llevó un taxi hasta allí y cuando llegó fue recibida como una celebridad, la enseñaron
muchas salas y también la regalaron objetos personalizadosCuando salió de allí estaba más entusiasmada que cuando había entrado, contó la
experiencia a sus padres y Abril supo que su verdadera pasión seria dedicarse a ello.
Cuando Abril ya se hizo adulta se presentó a unas pruebas que había que pasar para
entrar a la NASA .Se había preparado mucho y estaba casi segura de que lo iba a lograr,
pero al salir de la prueba ya no estaba tan segura de sí misma y menos de sus resultados.
pero sabía que no habría vuelta atrás, Así que los días antes de que la dieran los
resultados estuvo muy preocupada y asustada.
El día de los resultados apenas pudo dormir, se levantó muy pronto, sabiendo que ese
día podía cambiar su futuro.
Al momento, la llegó el mensaje más esperado, lo abrió con miedo y con los ojos
cerrados pero cuando los abrió y lo leyó saltó de alegría. Había entrado y con la nota
más alta, eso significaría que trabajaría en la NASA, su mayor sueño desde hacía
muchos años.
En su primer día de trabajo la enseñaron las instalaciones, Abril se lo sabía de memoria
desde la última vez, pero siguió prestando atención y se dió cuenta de que una sala
había cambiado, pero la nueva la encantaba. Cuando volvió a casa estaba segurísima
que se quería dedicar a ello, que era lo que más la gustaba.
Abril en el trabajo se centraba a encontrar otro planeta y si pudiese ser con vida. Sus
compañeros no tenían muchas esperanzas con la investigación de Abril, pero una
mañana ésta les llamó entusiasmada porque había encontrado un planeta escondido, que
estaba justo al lado de la tierra y estaba en condiciones perfectas para habitarlo.
Todo el mundo estaba encantado con la investigación de Abril, y supieron que habían
acertado al haber confiado en ella.
Sus compañeros la preguntaron que como lo había conseguido, y ella contestó:
Cuando era pequeña, la gente se reía de mí y cuestionaba que jamás podría trabajar en la
NASA, pero nunca me rendí. Seguí leyendo libros e investigando y me di cuenta de que
podría existir otro planeta y además con vida, asique cuando me cogieron para trabajar
aquí, mi plan era ver si mis teorías eran ciertas y ahora he comprobado que sí que lo
eran.
Yo nunca deje de creer en mí, aunque los demás lo hicieran, nunca me rendí. Sabía que
éste era mi lugar y que cuando consiguiera estar en él encontraría algo magnífico.
Después, Abril realizó un viaje con un compañero para encontrar ese planeta. Cuando se
hizo pública la noticia, Abril salió en toda la prensa y la gente que no había creído en
ella, supo que se habían confundido.
Se encontró un planeta de color rosa chillón, con un poco de verde y azul. Al nuevo
planeta lo llamaron ABRIL.. Nunca dejes de creer en tí, persigue tus sueños y no permitas que los demás te hagan
dudar de tu potencial. Si crees en algo y trabajas en ello, lo conseguirás
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