EL DESTROZO DEL PLANETA TIERRA

Hola soy Juan Manuel, para mis amigos Juanma, y hoy os contaré mi historia como científico y como me fue.

Esta historia comienza sobre el 2430. Cuando participé en una clase de ciencias en secundaria. La verdad es que me gustó bastante y, al cabo de los años, decidí que sería científico.
Decidí ir por la rama de Astronomía porque el tema del espacio me daba mucha curiosidad y me gustaba bastante.

Hice el bachillerato científico, después continué en la universidad haciendo una carrera de 6 años y, cuando tenía 26 años, unos científicos muy conocidos, me propusieron ir con ellos para trabajar como astrónomo. Obviamente les dije que sí.

Después de tres años trabajando con ellos, descubrimos muchas cosas: nuevas estrellas, agujeros negros, etc.

Un día, mirando por el telescopio más potente del mundo, me fijé que justo en el borde del sol había una esfera, y grité:

¡CHICOS CREO QUE HE ENCONTRADO UN NUEVO PLANETA!

¿Enserio, Juanma?

Si, si. ¡Mirad!

¿A ver? ¡Ostras, es verdad! Parece un planeta. Pero... nunca lo había visto.


Al cabo de los meses conseguimos más información de ese supuesto planeta: era como la tierra. Pudimos observar que había agua, tierra y creemos que había vida, pero no humana. Este planeta era como la tierra hace cinco o seis mil años atrás.
El supuesto planeta estaba en la misma ubicación que la tierra pero al otro lado del sol. Por eso nunca nos dimos cuenta de que estaba ahí.

Al cabo de los años, otros científicos del grupo descubrieron gracias a unas grabaciones, sonidos que provenían de debajo del mar. Estos ruidos eran de un animal desconocido.
Durante muchos meses de estudio sobre el supuesto animal, descubrieron que era un monstruo marino que se despertó por un movimiento sísmico cerca de el.
Un día unos turistas lo vieron salir a la superficie. Se comió a un barco de un solo mordisco! Éstos lo grabaron y gracias a esa grabación supimos cómo era el monstruo.

Decimos que nos teníamos que ir del planeta tierra, y pensamos a qué planeta nos teníamos que ir, y dije:

¡Lo tengo! Nos iremos todos los humanos al planeta que descubrí hace unos años atrás al que se parecía a la tierra

¡Pero Juanma, es una idea muy loca! Sería una tontería, allí no tenemos nada, no sabemos si es seguro.

Es lo mejor que podemos hacer. - Dije yo

Contactamos con la Nasa y estuvimos hablando. Nos aprobaron la idea de irnos a ese planeta.

Después de unos meses, por la mañana decidí salir a la calle un rato y pensar que haremos en un futuro. Me dirigí hacia la playa, porque ese era mi sitio favorito desde pequeño. Unos señores se acercaron a mi, me taparon los ojos y me durmieron.
Al cabo de un tiempo me desperté en un bosque y los tenía a ellos delante. Y me dijeron

A ver Juan Manuel, o nos sacas del planeta tierra contigo o te matamos.

Sólo podemos ir los más listos por ahora, luego ya iréis vosotros.

No, no, no, o vamos contigo al mismo tiempo o tú no llegas vivo.

Bueno me lo pensaré.

Bien pensado Señor Manuel. Un placer haber hablado contigo.

Me durmieron otra vez y cuando desperté estaba otra vez en la playa.
Me dirigí hacia el laboratorio, mis compañeros se preocuparon.

¿Juanma, dónde estabas,? ¿Por qué tardaste tanto tiempo?.

Estuve contemplando el mar y me quedé pensando, no es nada.

Llegó el día de irnos. Nos montamos en la nave, unas 15 personas, más los dos señores que me amenazaron, más o menos por la mitad del trayecto matemos a los dos señores… cuando los íbamos a tirar fuera de la nave, uno de ellos abrió los ojos, le metí una patada en la cara del susto, nos pusimos los cascos y los trajes, abrimos las compuertas y al fin los tiremos al espacio.

Al cabo de las horas llegamos al planeta, aterrizó la nave, yo salí primero por haber descubierto el planeta.

-Quien sale primero -Dije yo
-Tu Juanma, te esforzaste y encontrastes este planeta, así que te mereces salir primero.

Se lo agradecí de corazón, y me dispuse a dar el primer paso en el planeta. Era exactamente como el planeta tierra pero sin humanos, tan bonito. La verdad es que me dolió pensar que los humanos íbamos a destrozar ese planeta por solo ser humanos y ser como somos, montemos las cabañas y empezamos a vivir ahí. Al cabo de los meses empezaron a llegar más humanos y más famosos.

Hasta aquí mi historia de cómo me fue como científico, ahora que tengo 70 años puedo decir que tuve una buena vida. Lo malo es que todos mis compañeros están muertos, pero la vida sigue.

Héctor Lozano .
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