La gran decisión

Walter White es un profesor de fisica y quimica de un colegio, al que le diagnosticaron un cáncer de pulmón inoperable. Para poder pagar su tratamiento tiene que tomar una gran decisión, ya que su familia no lo sabe y económicamente tampoco están bien.
Decide irse a experimentar a otro países y buscar una cura para poder salvarse. A su mujer no le cuenta la verdad, pero se despide de ella con unas palabras que nunca le había dicho, ya que se estaba despidiendo de ella como si ya no la volviera a ver y la mujer empezó a sospechar. Walter dejó atrás con mucha pena a toda su vida, a su mujer embarazada y a su hijo que tiene una discapacidad. Quiso olvidarse de todo y centrarse en buscar su cura para poder regresar lo antes posible con su familia.
Se compró una pequeña caravana con unos pocos ahorros que tenía y fue recorriendo los estados de América buscando respuestas y algún medicamento para poder sobrevivir.
A lo largo de su viaje, trabajó en diversos puestos de trabajo para sacarse unos ahorros y poder enviarle dinero a su familia.
En uno de sus trabajos conoció a un joven llamado José que le llamó la atención ya que conseguía dinero rápido para el puesto de trabajo que tenía y se quiso acercar a él. Resulta que el joven andaba en un mercado ilegal y por eso tenía tanto dinero; Walter intentó meterse en ese mercado para conseguir más dinero, ya que le iban a quitar la casa donde vivía su mujer. José le ayudo y lo intento meter en el mercado, Walter dijo que le serviria de gran ayuda ya que era profesor de fisica y quimica y sabía manejar muchos tipos de substancias.
Walter tomó una decisión muy difícil ya que se estaba metiendo en un trabajo muy complicado que tiene muchos riesgos y aparte de todo eso, es ilegal, pero él tomó esa decisión ya que no estaba en sus mejores momentos y no tenía otra cosa mejor.
Tenía que andar con material especializado y gracias a eso encontró una cura para su cáncer, que se trataba de una mezcla de algunos de los materiales que usaba de contrabando. Esos materiales los tenía que coger sin que nadie se enterara ya que formaba parte de la mercancía. Consiguió reunir los medicamentos suficientes para poder tratarse el cáncer y además reunió dinero para poder irse y juntarse con su familia.
Pasaron cuatro años desde que se había ido y cuando regreso todo era muy distinto, su hijo mayor no dio sobrevivido con la discapacidad y su mujer ya tuvo el bebé, que ya tenía tres años. La mujer se alegró de verlo, pero tenía una tristeza muy grande ya que se había quedado sola durante cuatro años y cargo de dos niños, y él no estaba con ella en los momentos más difíciles. Walter se sentó con ella en el sofá y le contó toda la verdad, él se sentía muy arrepentido pero todo su esfuerzo mereció la pena, ya que ahora puede curarse del cáncer y acompañado de su mujer y su hijo.