CIRUGÍA DE PRECISIÓN

Las nuevas tecnologías conllevan la aparición de muchos robots y otros sistemas autónomos en nuestra vida cotidiana que hacen que progresemos y veamos que cada década haya un avance muy sustancial. Los avances pasan por controles rigurosos técnicos, mecánicos, de seguridad, legales, éticos, etc. que permitan su uso. En Estados Unidos, son más las empresas que trabajan en desarrollar proyectos innovadores. También en Europa se investiga y se expande el desarrollo de robots que ayudan en la cirugía quirúrgica.
En España los robots están introducidos en la medicina y es parte importante en las intervenciones de Cardiología, Urología, Ginecología, cirugía Digestiva, Oftalmología, ofreciendo facilidades al cirujano.
La tecnología va ganando terreno y los facultativos se adaptan ya que son más precisos y menos invasivas para el paciente, tanto para diagnósticos como para las intervenciones. Parece algo nuevo todo esto, pero lleva ya unos 20 años de investigaciones.
Es muy valorado el uso de los robots porque el tiempo de operación es más corto, el paciente pierde menos sangre, tiene menos dolores, su estancia en el hospital es menor y su recuperación más rápida.

El doctor Richard Gastón, francés, está dedicado a estas máquinas que hace que sus métodos ayuden a los médicos a realizar su trabajo.
En 1997 inventó la prostatectomía radical laparoscópica (sacar la próstata sin abrir al paciente). Además, desde 2004 entra todos los días al quirófano, para realizar operaciones con robot, y está considerado como uno de los maestros mundiales en el manejo del robot Da Vinci.
Gracias a una técnica milimétrica y a su compenetración con otro médico, por ejemplo, con el doctor Fernando Gómez Sancha (urólogo y director del programa de Cirugía Robótica de su clínica), ambos realizan una intervención. Uno está pegado al paciente y atento a los monitores y el otro, viendo la operación a través de las gafas 3D que incorpora la máquina, y los dos manejando los cuatro brazos del robot, y en poco menos de 1 hora finalizan la intervención.

Actualmente miles de robots ya están involucrados en actividades médicas: diagnóstico, vigilancia de la salud o la recuperación de los pacientes física y psicológicamente. Si bien, todavía se espera que el sector de la robótica en España tenga su mayor auge en los próximos años, sobre todo en lo que se refiere al ámbito quirúrgico. Lo único que imposibilita que la apuesta por los robots se dispare es el precio de los robots. Aproximadamente dos millones de euros es lo que tendría que pagar un centro para poder poseer un Da Vinci dentro de sus instalaciones.
¿Qué tipo de robots existen? Hoy en día hay cuatro grandes tipos de robots médicos: para la navegación, donde el instrumento quirúrgico es movido por el brazo de una máquina; para la replicación de movimiento de la mano del cirujano a través de una interfaz de robótica pasiva; los que llevan incorporado un dispositivo de imágenes montado en un brazo robótico para obtener ilustraciones en 2D o 3D; y robots para la rehabilitación con dispositivos mecatrónicos que pueden apoyar el proceso de recuperación de los pacientes con accidente cerebrovascular. Hay otros proyectos que buscan facilitar las tareas sanitarias como crear sillas de ruedas y prótesis de robots que pueden ser controlados por el cerebro humano. También el avance tecnológico también ha dado lugar a la llegada de Dronlife, una flota de drones que puede transportar los órganos humanos de manera más eficiente que los métodos convencionales.
¿Realmente suponen una ventaja? Para los especialistas, en un área tan sensible, como la medicina, son beneficiosos e incluso necesarios, ya que se ha demostrado que contribuyen a una cirugía más precisa y también reducen el tiempo de recuperación del paciente. Para el paciente la cirugía mínimamente invasiva que se realiza por un sistema robótico, es un procedimiento menos estresante: hay menos que curar, menos área expuesta a la infección, y menos trauma general para el cuerpo. La única desventaja es el coste, cada robot puede llegar a costar 2 millones de euros.
¿Cuáles son los países más desarrollados? Estados Unidos es el país más avanzado en estas tecnologías. El mejor ejemplo es el sistema Da Vinci, que fue aprobado por las autoridades de EE UU en el 2000 y, sin embargo, a España no llegó hasta 7 años después. La mayoría de los hospitales estadounidenses cuentan con uno y solo una veintena de centros españoles lo utilizan. En Europa, Francia sería el modelo a seguir en cuanto a avances tecnológicos en medicina se refiere.
¿En qué lugar se encuentra España? España va con más de 5 años de retraso respecto a los pioneros, los estadounidenses, en todo a lo que se refiere investigación y progreso. Aquí, el robot por excelencia es Da Vinci.