PESADILLA POR LOS PELOS

“-Mamá ¿me puedo quedar un rato viendo la tele?”
“-No, Hugo mañana es día de escuela. Venga, a la cama.”
Poco tiempo después Hugo, un niño, vivo, inteligente y charlatán yacía dormido plácidamente en su pequeña cama, y sin tener consciencia de ello, se dispuso a soñar.
Llamando a Marte, el cuarto planeta del sistema solar: -“Buenas tardes desde el planeta rojo le atiende Driup, ¿en qué puedo ayudarle?”
“-Hola me llamo Hugo, llamaba porque quiero viajar a vuestro planeta para conseguir que mi pelo se quede hacia arriba, es que si no me tapa toda la cara y no veo nada. Mis padres me dicen que me lo corte pero yo no quiero.”
“-De acuerdo amigo pero, que es lo que quiere usted exactamente, un billete de nave espacial, o de cohete. Debo advertirle que la nave es infalible pero su hándicap es el precio.”
“-El de cohete, entonces¬¬¬¬- respondió él.”
Milésimas de segundo después Hugo flotaba por el planeta rojo alucinando con todos los astros que veía a su alrededor. Estrellas doradas y amarillas incluso algunas rojizas invadían el campo de visión de Hugo.
“-¡Qué chulada estoy flotando!”
“-Claro amigo este es lugar idóneo para flotar, aquí pesas mucho menos exactamente un 62% si no recuerdo mal.”
“- Entonces si peso 40 kg en la tierra aquí pesaré unos 14 kg más o menos.”
“-Oh! ¿Pero qué pretencioso no? Bueno, aunque yo a tu edad no sabía todavía nada de matemáticas, me alegro de que allí en la tierra los asuntos de educación vayan algo mejor que aquí. Si no necesitas nada más debo marcharme ha sido un placer.”
“-Espera me muero de sed, ¿hay agua por aquí?”
“-Nuestra agua está en estado gaseoso y…. a propósito tu tez se volverá verde, vamos, del mismo color del agua.”
“-¡No! ¡No quiero ser de color verde moco, no quiero ser un marciano-dijo Hugo.”
“-Lo siento querido, este hecho es incontrovertible.”
Hugo no sabía el significado de aquella palabra, ni tampoco cómo beber agua en estado gaseoso pero estaba más sediento que nunca así que abrió la boca como Driup le dijo, cerró los ojos y esperó. De repente sintió un aire brusco en la cara, abrió los ojos y se percató de que estaba volando .Miró hacia arriba y vio que su amigo marciano le llevaba colgando como si de una bolsa de la compra se tratase.
“-¿A dónde vamos? -le preguntó gritando.”
“-Al depósito de agua- contestó Driup.”
Aterrizaron y después de observar el escenario tan insólito como extraordinario en el que se encontraba fue consciente de que ya no tenía sed. Como no, el intrépido Hugo no dudo en preguntar el por qué.
“-Ya te había dicho que era agua en estado gaseoso. Como eres un humano, esta ha penetrado por los poros de tu piel sin que te dieras cuenta.”
“-¡Ala! ¡Nunca me había pasado eso!”
“-Somos diferentes amigo. Oye, me estas reteniendo más de lo previsto y debería hacer una visita. Voy a las nubes de dióxido de carbono congelado, ¿te vienes?”

“-¡Que guay, claro que voy! ¿Y nosotros también nos vamos a congelar?”
“-No tranquilo -contesto Driup entre risas.”
“-Además el otro día nos llego una noticia que decía que la “Nasa” de tu planeta había descubierto estas grandes nubes de dióxido de carbono que se producen en el casquete polar del sur de nuestro planeta.”
Llegaron al destino y Driup desapareció. Al instante un grupo de niñas, como no marcianas, le rodearon y comenzaron a hacerle preguntas:
“-¿Hola que haces tú aquí?”
Mientras este le contestaba la causa de su visita, se dio cuenta de que no se había acordado de su pelo en todo el tiempo que había estado allí. Cuando otra de ellas le contestó:
“-¡Pues si ya lo tienes hacia arriba!
Y fue entonces cuando Hugo fue consciente de que su pelo solo estaría hacia arriba en Marte, por la gravedad. Cuando regrese a la tierra haré caso a mis padres y iré a la peluquería pensó para sí mismo.
La más mayor de todas ellas concluyó diciendo:
“-Amigo humano, eso es demasiado irrisorio.” Lo decía por todas sus amigas ya que todas reían a carcajada limpia
“-Ya pero eso no significa que carezca de importancia para él -contestó otra.”
Otros marcianos ahora niños vinieron corriendo y se unieron al gran grupo que rodeaba a Hugo. Se pusieron todos a saltar, algo asombroso, como si quisieran llegar a tocar la luna de la tierra. Además de hacerle girar y girar al pobre Hugo que cada vez estaba más mareado. Segundos después el protagonista ya no veía nada .Saltaban tan alto que pensaba que estaba dentro de un pozo del que nunca podría salir. Agobiado y aturdido, decidió volver a la tierra.
¡Mama! ¡Mama! ¡Mama!

Tatiana Soler