Cero negativo

Mientras nosotros seguimos con nuestras vidas, la vida de Carlos nunca volverá a ser la misma y es que ahora está frente a una puerta sin saber si llamar o seguir con su vida como si tal cosa pero… ¿Quién iba a pensar que un accidente de tráfico trastocaría de esa manera su vida?
Para entender lo que le sucedió debemos retroceder un mes, exactamente al día en el que Carlos tuvo que ser ingresado en el hospital después de que su vehículo, el cual iba exclusivamente ocupado por el conductor, se estrellara contra el de una mujer que se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Al llegar al hospital y tras haber sufrido un traumatismo, fue trasladado directamente a Urgencias y pocos minutos después a un quirófano donde, afortunadamente, todo salió bien. El paciente fue atendido con eficacia de la grave herida que había sufrido en el costado izquierdo tras haberse roto la puerta del conductor.
Sin embargo, Carlos había perdido demasiada sangre y necesitaba una donación. Todo iba a ser sencillo porque los médicos aseguraron, debido a su constitución (varón de 24 años de 76 Kg), que con una transfusión de sangre de entre dos y cinco bolsas del propio banco del hospital serían suficientes para su correcta recuperación, eso sí necesitaría unas semanas de reposo para poder recuperarse de la cirugía.
Pero no todo fue como se esperaba, debido a un fallo informático el Banco de Sangre de España no había sido informado sobre su petición de reposición de bolsas de su grupo sanguíneo: 0-. Aunque es poco común, la persona con este grupo tan solo puede recibir la donación de otro con 0-; en cambio, puede donar a todos (A+, A-, B+…).
Como consecuencia, contactaron con sus padres, que llevaban largas horas en la sala de espera de aquel hospital, aunque más relajados después de que el cirujano les avisara de que la operación de su hijo había sido exitosa. Tras ser informados, ambos estuvieron dispuestos a hacerse pruebas de compatibilidad, ya que sería la manera más rápida porque siempre hay más posibilidades entre miembros de la misma familia.
Al ser hijo único, los padres eran los únicos familiares más cercanos, aún así siempre uno de los dos progenitores suelen tener el mismo grupo sanguíneo. Extrañados tanto los médicos como los padres por el extraño caso, primaron el encontrar las bolsas de sangre necesarias a averiguar el por qué de aquello.
El hospital decidió avisar a hospitales de la zona por si les podían proporcionar la sangre, ya que, aunque al salir de la operación Carlos se encontraba estable, cada vez estaba más débil. Afortunadamente, el hospital más cercano de la zona les proporcionó las bolsas de sangre necesarias y en menos de una hora al paciente ya le estaban transfundiendo. La variación de sus constantes aseguró su rápida recuperación y tras unas horas de reposo Carlos ya pudo hablar con sus padres.
Tras haber solucionado la donación, para los médicos seguía siendo una intriga que los padres no fueran compatibles con el paciente, puesto que aseguraban ser sus padres biológicos. Para asegurarse se hicieron una prueba de ADN y, efectivamente dio negativa, sus padres biológicos no eran ellos. Toda la habitación 311 de aquel hospital estaba anonadada, se sentía el tenso ambiente, nadie era capaz de explicar el por qué de aquella situación.
Los padres, aunque dolidos al haber sido engañados por no sabían exactamente quien, no querían investigar acerca de lo sucedido, al fin y al cabo su hijo era el que estaba tumbado en aquella camilla, era a él al que habían criado desde que nació y al que habían querido y siempre querrán incondicionalmente. Sin embargo, Carlos tenía muy claro que quería averiguar quiénes eran sus verdaderos padres y tras ser dado de alta dos semanas más tarde, volvió a la pequeña ciudad donde nació con la finalidad de hablar con quién hiciera falta en el único hospital que había allí para conseguir todos los datos que le ayudaran a seguir la pista de su familia biológica.
Sorprendentemente, no le costó mucho dar con información ya que hace un año también había llegado una joven con la misma fecha de nacimiento que él haciendo las mismas preguntas que estaba haciendo Carlos en ese momento. Aunque hace un año no le habían dado demasiada importancia en el centro porque solo se había encontrado ese caso en aquellas fechas, bueno y, de hecho, nunca les había sucedido nada parecido. En cambio, un médico amigo de la familia no dudó en echarle una mano y le proporcionó los datos de la joven que dejó cuando vino.
Y ahora que tiene los datos de su familia biológica y con grandes dudas toca esa puerta desconocida sin saber cómo serán los que se encuentran tras ella.