Carlos el descubridor

Hola soy Carlos, hoy es 23 de abril, mi día favorito del mes, ya que es mi cumpleaños. Son las 7:30 de la mañana y toca despertarse para ir al instituto.

A primera hora tengo lengua, hoy dan las notas de la segunda evaluación.
Siempre saco muy buenas notas y pienso que los demás se enfadan por ellas porque suelen ser superiores a las suyas. El profesor las va diciendo en voz alta una por una sin hacer comentarios, hasta que cómo no, siempre se para en mí para hacer un comentario global que va más dirigido a ellos que a mi propia persona: Si él puede vosotros también.
Segunda hora: Matemáticas (mi asignatura favorita) llega el profesor, pasa el tiempo muy rápido y me doy cuenta de que, quedan 5 minutos de la clase y me toca a mí salir a hacer el ejercicio más difícil, como siempre lo tengo todo bien.
Tercera hora: Historia. Esta asignatura es una de las clases “tostón” de las que nadie atiende excepto mi compañera de mesa, yo misma y unos cuantos más. A la siguiente clase yo no voy a ir porque tengo médico.
En el hospital está todo normal, mucho ruido, toses, etc. Mi madre me encarga una tarea impresionante que ni yo se hacer: descubrir un exoplaneta. Tengo tres días de plazo, si lo consigo me comprarán la nintendo swich.
Paso a la consulta y el médico me dice que con unas aspirinas para el dolor de cabeza voy muy bien y que si noto algo más que vuelva a ir.
Ya en casa mi madre me sugiere que empiece con la tarea que me ha asignado. Necesito un telescopio, pero ella me dice que me las apañe sin su ayuda. Llamo a mi abuela pero ella dice lo mismo que mi madre, seguro que se han puesto de acuerdo para que no me lo comprara. Hora de la cena, mi madre me pregunta cuánto he avanzado y yo le respondo que nada. Hay un silencio en la cena, no sé porqué. Mi padre no dice nada sobre el tema pero seguramente, mi madre ya se lo habrá contado.

Día 1:
Después de comer llamo a mi amiga Laura para ver si me quiere ayudar con esto y queda en preguntárselo a su madre, que al final acepta.

Corro a decírselo a mi madre pero ella me responde lo siguiente:
-Hijo, a mi me da igual que lo hagas con compañeros o sólo, tú simplemente lo tienes que intentar porque yo sé que puedes.
A Laura la dejan venir a casa y quedamos por la tarde.
Son las cinco y media, Laura acaba de llegar y nos tenemos que poner manos a la obra. Enciendo el ordenador, me meto en Google y busco.
Materiales:
- Una pieza de cartón ondulado de unos 64cm (24 pulgadas) de longitud
- Dos cristales de aumento del mismo tamaño
- Pegamento fuerte
- Tijeras
- Un lápiz.
Conseguimos las instrucciones y empezamos a construirlo. Yo pensaba que era mucho más difícil, ya que nunca me había interesado en hacerlo.
Una vez terminado solo nos falta que se haga de noche para poder contemplar las estrellas en el firmamento, y para ello su madre le da permiso para que se quede a dormir durante estos días de “trabajo”.
Son las once y media de la noche y estamos mirando pero nada, muchas nubes y poco que ver.

Día 2:
Ya por la noche, por un momento pensamos que hemos descubierto algo pero solo era una estrella, qué pena.
Pasan las horas y empezamos a comentar la clase de por la mañana de biología ya que fuimos al laboratorio. La profesora nos encargó hacer un slime.
El mío era azul y el de Laura verde y fue muy divertido.
Volvemos otra vez a mirar por el telescopio y después de haber bebido unas tres o cuatro latas de refresco, divisamos algo increíble:
Es algo muy pequeño, casi desde aquí no se puede ver. Estamos muy asombrados y, como nadie se lo va a creer lo vamos a grabar en video, con nuestras voces.
Después se lo enseñamos a mi madre, -¿Qué queréis? Son las cinco y media de la mañana.-
-Mira esto-
-Sabía que seríais capaces de conseguirlo-
Al día siguiente el video salió en las noticias y se quedaron asombrados cómo dos niñ@s habían hecho algo que muchas personas “mayores” no son capaces de hacer.
Nos llovieron muchísimas llamadas de amigos y de familiares felicitándonos.
Al día siguiente fuimos al instituto y nos recibieron con aplausos y algunas personas nos dieron regalos. Acto seguido nos surgieron un montón de entrevistas, y en todas dijimos que todo el que quiere lo puede lograr.