El Agua es Vida

Hola, me presento. Mi nombre es Pablo Román. Tengo 13 años, vivo en Valladolid y actualmente estoy cursando 1º de Educación Secundaria Obligatoria en el Colegio Compañía De María "La Enseñanza", Valladolid.
Redacto este documento con el propósito de hacer una reflexión que me gustaría transmitir a todo el que lo lea.
Dicho esto, empecemos pues:
Esta última Semana Santa he visitado La Coruña, que para quien no lo sepa es una ciudad situada en el noroeste de la Península Ibérica, en Galicia, España. Coruña es mayoritariamente una península, es decir, una gran parte de ella está rodeada de agua.
Sin duda alguna el agua es una parte esencial de nuestras vidas, es decir, pensad ahora mismo que beberíais si no existiera, o de que estarían nuestros cuerpos, en su mayoría, compuestos. No nos demoraremos demasiado para llegar a la conclusión de que es imprescindible para la vida. Y quiero hacer hincapié en lo de que es imprescindible para la VIDA. Dado al cambio climático que estamos presenciando y a los temporales propios del territorio gallego, estos últimos años tanto dos de las playas de la ciudad de La Coruña como el Paseo Marítimo de la misma están sufriendo cada otoño grandes embestidas del mar, quien arrastra la arena y a su paso farolas, papeleras, etc.
Esto se ha ido convirtiendo en algo cada vez más frecuente, y es por eso que desde hace unos años utilizan arena extraída de la orilla de la playa para hacer barricadas que retengan el agua, impidiendo así que se inunde el Paseo Marítimo.
Al extraer tanta arena de la orilla se han ido formando poco a poco pozas profundas que no serían demasiado peligrosas de no ser porque las playas de Riazor y Orzán tienen una característica resaca que te atrae con mucha fuerza mar adentro. Esta resaca junto con las pozas han ido provocando a lo largo del tiempo más de un susto. Sin ir más lejos, en 2012 esta playa se cobró la vida de tres policías y un estudiante checo, que se había ido a bañar a la playa a altas horas de la madrugada. La última víctima ha sido la que me ha llevado ha transmitiros esta reflexión. El pasado lunes 10 de abril el joven Moussa de 17 años falleció al ahogarse en la playa tras intentar recuperar un balón. Este niño de tan solo 17 años acababa de llegar de Senegal ya que su padre había conseguido el dinero suficiente como para pagarle su viaje a España. Yo tras ver la noticia me decidí a redactar esto, y es que amigos, el agua no solo te da la vida, sino que también te la puede quitar.

Pablo RB