El amor de una madre.

Una de las mejores noticias que se le puede dar a una persona con dificultades para quedarse embarazada es que va a ser madre, por eso la alegría que tenía Julia al acudir a su primera ecografía 3D para ver a su bebé era inmensa. Nunca se habría imaginado que la médica traería una trágica noticia. Su hijo/a era portador de SIDA. Intentó mantener su compostura en la clínica pero le fue imposible y por eso nada más salir rompió a llorar. Fue tal lo abrumada que se sentía que necesitó estar media hora tomando el aire en un pequeño parque cercano al hospital. Fue a casa decidida a encontrar información sobre esta enfermedad que tenía su futuro hijo/a sin plantearse la posibilidad de abortar y eso fue algo que sorprendió mucho a su marido. Decidida a encontrar información y folletos que le ayudasen a mantener a su familia unida, contactó con cientos de clínicas y vio decenas de artículos y documentales hablando sobre los tratamientos para el SIDA. Fue tal su empeño que estuvo un mes entero sin salir de casa, pegada al ordenador, recabando información y convencida de que había algo que podía hacer para que su hijo naciese sano. Hubo un artículo que le pareció muy interesante que decía que en un futuro se descubriría una vacuna que se les inyectaría a las madres embarazadas que haría que el bebé naciese sano. Había cientos de comentarios, no se saltó ninguno y algunos le sirvieron de gran ayuda. Envió muchos correos a aquellas personas que habían comentado algo que a ella le hubiese llamado la atención. Uno de esos correos pertenecía a una trabajadora de un laboratorio que aseguraba que ella tenía esa vacuna pero que el gobierno le había ofrecido una gran cantidad de dinero si no daba a conocer ese medicamento. Como buena profesional ella rechazó esa propuesta pero al gobierno americano no le gustó su elección ya que ganaban mucho más dinero si aquellos enfermos consumían diariamente pastillas en vez de comprar una vacuna contra esa enfermedad, y por ello, este se puso en contacto con todos los laboratorios y multinacionales ofreciéndoles grandes cantidades de dinero si no comercializaban esa vacuna. Lógicamente el dinero fue la perdición de muchas empresas al igual que la inmunidad penal, por lo que todas y cada una de esas empresas aceptaron el dinero y rechazaron la propuesta de esta científica.
Julia, indignada, creó un foro que fue creciendo conforme se acercaba la fecha de nacimiento de su hija, Adela. Gobiernos de todo el mundo se enteraron de la situación de Julia y miles de donaciones llegaron a las manos de la futura madre. Pero desafortunadamente Julia descubrió algo que el dinero no podía comprar. La vacuna para su hija. Enfadada con el mundo Julia hablo con embajadas de todos los continentes y logró dar con muchas familias que se encontraban en su misma situación. Con todo el dinero ahorrado por parte de todas las familias y todas las donaciones lograron construir un pequeño laboratorio donde la científica elaboró la vacuna. Pero no se les había ocurrido que quizá esa vacuna no fuera apta para seres humanos ya que la doctora no pudo probar sus efectos secundarios en los humanos por problemas de financiación. Julia estaba desesperada, estaba apunto de salir de cuentas y su
hija seguía teniendo SIDA así que en contra de la voluntad de su marido, decidió medicarse. Tras tres días en la cama preocupada, en los que su hija no había dado ninguna patadita, la madre lloraba desconsolada pensando que había cometido el mayor error de su vida. La doctora analizó todas las mezclas y toda su tesis desde el principio buscando dónde se había equivocado. La noticia se hizo viral y medio mundo aguantaba la respiración confiando en que la pequeña valiente seguiría viva y más sana que nunca. Por eso cuando la madre sintió un pequeño golpe en el vientre, salió en los telediarios de todo el mundo. Una madre había logrado salvar a su hija de una enfermedad incurable. Fue una gran lección de que cuando la ciencia y las ganas por conseguir algo se juntan no hay nada que se pueda parar y una vez más la ciencia salvó la vida de millones de personas gracias al esfuerzo y la perseverancia de otras.