La ciencia salva vidas

Inspira, espira, inspira, espira… Esto era lo que estaba haciendo todo el día. Quedaban pocas horas para que ocurriera, tres, para ser exactos. Era un día de verano, por la tarde, de esos en los que me sentada leyendo un libro cuando gracias a un acontecimiento especial que iba a pasar empecé a pensar en todo lo que la vida nos puede enseñar desde el mismo momento en el que nacemos, el primer lloro, la primera palabra, la primera carcajada, los primeros dientes, el primer día de escuela, tu primer amor, el primer examen, el primer suspenso, el ultimo día de escuela, el primer de universidad, el primer novio, el primer viaje, la primera boda, los primeros hijos… Hay una gran posibilidad de que nos ocurran la gran mayoría de estas cosas, pero hay personas que no puedan llegar a hacerlas por algún motivo en especial.
Faltaban dos horas… Ese era el tiempo que tenía antes de que me encargara de la operación más importante de toda mi vida, dependía de la vida de una persona, para ser exactos, de un chaval de diecisiete años que a duras penas había acabado el bachillerato y verdaderamente no ha hecho casi nada en su vida. El chico tenía las válvulas del corazón estropeadas.
Faltaba una hora y seguía estando con la vida de otra persona en mis manos, sí, soy cirujana, quien hubiera dicho hace cincuenta años que una mujer llegaría hasta aquí, pienso en mi abuela, para ella solo existían trabajos, como, peluquera, azafata, cocinera, enfermera...
En esos momentos tenia al mismo tiempo un exceso de adrenalina y un exceso de miedo, pues no había hecho aún, un trasplante de corazón. Había hecho todo tipo de operaciones diferentes pero no una tan importante, era mi primera vez.
Inspira, espira, inspira, espira… Demasiada excitación. Pero no estaba sola, me apoyaba todo un equipo de profesionales que como yo esperaban con algo de ansiedad el momento. Todos habíamos ensayado la operación un millón de veces, habíamos pasado horas repasando los detalles de cualquier complicación que pudiera ocurrir durante la cirugía. Era ciencia; ¡y cómo ha avanzado en tan poco tiempo¡ Todos nos manteníamos al día. Pero una operación así… pocas se habían hecho hasta ahora.
Es el momento, estoy preparada, tengo todo lo necesario para devolver la vida a este chico de diecisiete años.