NIMBOSAT

NIMBOSAT
Mi nombre es NIMBOSAT. Soy un satélite artificial. He sido puesto en órbita por la NASA. Mi precisión tecnológica da a los científicos imágenes en tres dimensiones de las nubes. Soy un radar que permite ver las gotas de agua que forman las nubes.
Se puede saber cuánto agua y hielo hay en una nube. Las nubes altas tienen menos agua que las bajas. Y dentro de una nube el agua no se distribuye de forma uniforme. Dentro de ellas hay más agua en su interior que en su exterior, porque fuera circula más aire y se seca.

Poseo varios telescopios meteorológicos con los que es posible visualizar el trayecto de las gotas de agua. Los técnicos pueden enfocar ríos, lagos y océanos. Así ven como por acción del calor y los vientos parte del agua que se encuentra en ellos se evapora. Este vapor asciende a la atmósfera hasta una altura máxima por diversas causas como son la presión atmosférica, la temperatura, etc. Esa masa de aire, con su contenido de vapor de agua, se encuentra con temperaturas más frías y se expande, aumentando así su volumen. Es ahí cuando se produce la condensación.
Hace años creían que las nubes estaban formadas por vapor de agua, pero se demostró que no era así. Están formadas por agua líquida y sólida. Además, el vapor de agua es transparente y las nubes se ven.

Tengo catalogados muchos tipos de nubes. Se clasifican en función de la altura a la que se encuentran y de sus formas. Hay cuatro tipos básicos de nubes: cirros, estratos, nimbos y cúmulos.
Las que más me interesan son los nimbos. Se sitúan entre 1,6 km y 13 km de altura. Estas nubes son de color gris oscuro y de base irregular. Producen precipitaciones en forma de lluvia, granizo o nieve. Estas nubes son muy espesas, tapan el cielo y no dejan pasar la luz. También pueden producir rayos.

Si amplío el zoom de todos mis telescopios a la vez en una sola nube llego a observar que sus gotitas tienen un diámetro de 0,001 mm; es una superficie enorme en comparación con su volumen. Las corrientes de aire, la presión atmosférica y otros fenómenos hacen que las gotitas se mantengan suspendidas en la atmósfera.
Me encanta la vida de una nube, son libres y vuelan. Algunas pesan unas 550 toneladas, pero otras pesan mucho más. Cada una son como 100 elefantes flotando.

Me gusta observarlas por dentro, son muy complejas. Sus gotitas se van combinando con otras formando otras gotas más grandes, que caen a la tierra en forma de lluvia. La gravedad de la tierra las atrae a su superficie. Después se posan en muchos lugares y ya no las vuelvo a ver. De esta manera el agua vuelve a los ríos, lagos, océanos, etc. Otras pueden posarse en las hojas de los árboles, donde se pueden evaporar y volver a las nubes. El ciclo del agua empieza de nuevo.
Algunas de las gotas puede que no lleguen al suelo porque se evaporan antes, este fenómeno no se llama precipitación, se llama virga.

También he llegado a ver lluvia artificial. Los técnicos lo consiguen disparando cristales de plata yodada a las nubes, así el agua de las nubes se congela alrededor de estos cristales y cae en forma de lluvia o nieve.

Dicen los científicos que mi trabajo es muy valioso porque el estudio de las nubes es muy importante para el pronóstico del tiempo.


JORITO