LA MÁQUINA DEL TIEMPO

26/Febrero/2015
Aquel día marcó la vida para mi amigo Fernando, como cada tarde, salía a
pasear en moto por las afueras de Almería, le gustaba ir por el campo,
sentir el aire fresco. Aquel día habían cortado la calle por la que Fernando
iba cada día a pasear, entonces cogió la autovía. No era la primera vez que
iba en moto por allí, pero ver tantos coches, camiones e incluso trailers le
aterraba, le temblaban las manos y conducía inseguro pero era una tarde
fantástica de campo y no la pretendía desperdiciar. Todo iba bien por allí,
hubo menos coches de lo habitual. Normal, con ese sol la gente estaría en
la playa. De repente un coche al que Fernando estaba adelantando giró
bruscamente contra él, Fernando actuó girando la moto bruscamente y
consiguió evitar el golpe. Por alguna razón el coche intentaba chocar
contra él, parando justo cuando la moto de Fernando estaba muy cerca del
parachoques trasero, Fernando estaba más que harto de las incansables
trastadas del conductor delantero así que aceleró y se dispuso a adelantarle.
Fernando supo que se arriesgaba al intentar adelantar a semejante persona,
pero sabía perfectamente que si seguía detrás de aquel señor, habría una
desgracia. Parecía que todo iba bien el hombre lo dejó por un momento
pero cuando él estaba poniéndose delante, el coche aceleró, se puso a su
derecha y lo empujó contra el otro lado, dejándolo inconsciente en la
calzada y por accidente un ciclista pasó por encima de su mano...
Fui al hospital en cuanto pude, hablé con los médicos pero no me quisieron
decir nada. Allí estaba su mujer, sus padres y su tito Gabriel. Les pregunté
y me dijeron que Fernando estaba muy mal, su mano estaba destrozada y
la única opción era amputársela. Tras una hora y media de operación,
Fernando se despertó.
-¿Cómo estas Fernando?-le dije.
-¿Qué me han hecho?
-Fernando, te han amputado la mano.
En ese momento Fernando se miró la mano vendada y se le saltó una
lágrima, su mujer se acercó, se sentó junto a él, le acarició la cara y dijo:
-Todo saldrá bien cariño, nuestra vida a partir de ahora cambiará. Habrá
que afrontarla de otra manera, será más difícil pero estaré aquí para
ayudarte.
-Estaremos ahí contigo- dijimos sus padres, su tito y yo.
Efectivamente la vida de Fernando cambió completamente, al principio lo
llevó bien pero él no estaba cómodo. Es increíble cómo puede cambiar tu
vida en unos pocos segundos. Se tuvo que acostumbrar a hacer todo con la
mano izquierda, escribir, comer, coger objetos...

13/Diciembre/2016
Ya han pasado casi 2 años desde el accidente de Fernando, él se ha
adaptado a la situación pero nunca ha estado contento. Lo ha intentado con
todo tipo de prótesis pero su cuerpo las rechaza.
El otro día vi un artículo sobre las células madre en un blog de ciencia;leí
que aún no estaba totalmente demostrado pero que según los estudios las
células madre eran capaces de regenerar la piel gracias a la propiedad que
tienen de ayudar en la formación de nuevos tejidos u órganos. Es más,
según estos estudios, habían conseguido rejuvenecer con células madre.
Uno de sus experimentos fue aplicar tratamiento de células madre en los
ojos de ratones ciegos lo que hizo que estos vieran.
“Me faltó tiempo” para llamar a Fernando. La verdad es que la idea no le
convenció demasiado, pensaba que regenerar un tejido, por ejemplo,
quemado no era lo mismo que regenerar una mano entera. Creía que sería
un experimento y no le apetecía ser una ratón de laboratorio. Tras horas de
pensarlo accedió.

12/Enero/2017
Un mes después, nos pasamos los días en busca de clínicas expertas que
estuviesen dispuestas a realizar este tratamiento. Era muy difícil conseguir
que algún especialista quisiera hacer esto.

1/Febrero/2017
¡Sí! Lo hemos conseguido, una clínica experta en trasplantes de Sevilla ha
aceptado. Fuimos expresamente allí a ver las instalaciones y la manera en
la que trabajan los médicos, hablamos con ellos y les comentamos la
situación; pensaron que sería una gran oportunidad, que todo su trabajo
tuviera un buen resultado.
Llevamos ya un mes de tratamiento, y la mano está evolucionando
favorablemente. Fernando se ha mudado a Sevilla para seguir con su
tratamiento semanal.Su mano está creciendo poco a poco.
A Fernando le va bastante bien, ya no sabe cómo agradecérmelo, ¡ ya lo ha
hecho tantas veces!
Toda su familia está agradecida, me siento muy bien por ayudar a mi
amigo, no pensé que algo tan mínimo como una célula fuera capaz de
hacer tanto. Me siento orgulloso de la evolución de la ciencia de hoy en
día.
¡¡Quién sabe!! Puede que algún día lleguemos a ser inmortales.