Ve por el buen camino

Esta es mi historia, en aquel entonces, en la época del estudiante, yo fui uno de esos alumnos a los que les daba igual aprender o no aprender, el que pasaba de todo. Yo siempre me ponía un auricular escondido en medio de la clase para no aburrirme cuando no prestaba atención. La profesora siempre me decía que me lo quitase, que me podría suceder algo grave, pero yo, como siempre, nunca la hacía caso.
Un día, en medio de la clase, oí una pequeña explosión interna, era mi tímpano. Me empezó a sangrar la oreja en medio de la clase y yo arrepentida de no hacer caso a la profesora, salí corriendo de camino al hospital que se encontraba al frente de la universidad. Después de ir al hospital y de que los médicos me atendiesen de esa tragedia, decidí investigar sobre cómo sucedió lo sucedido y descubrí la explicación. Un grupo de físicos afirmaron que el oído podía ser dañado por escuchar música alta más de dos horas. Entonces decidí que este podría ser mi momento difundiendo esta noticia a alumnos de universidades y escuelas, para que los alumnos no cometan el mismo error que yo cometí en aquel entonces, para que luego de mayor no se arrepientan como yo he hecho.
Cuando hice mi primera charla, estaba muy nerviosa porque no sabía la reacción que iban a tener los alumnos. Pero cuando acabe la charla todos me empezaron a aplaudir y los profesores mismos, dos semanas más tarde, me dijeron que algunos alumnos cometían el mismo error que yo cometía, pero después de haber oído mi charla ya dejaron de escuchar música y empezaron a prestar más atención seriamente. Después de esta noticia, me empezaron a entrar más ganas de difundir esta noticia así que eso fue lo que hice. Empecé a ir a muchas escuelas y universidades y la verdad es que incluso me hacía sentir feliz poder explicar a más gente como evitar un tipo de problema dando sus argumentos y explicaciones. Después de hacer tantas conferencias, gente de incluso otros países me invitaban a sus escuelas para hablar sobre el tema, y yo encantada iba. Esta etapa de mi vida duro unos quince años luego ya empecé a hacer otras cosas nuevas.
Ahora ya estoy jubilada y mucha gente ya me ha venido a visitarme dando las gracias por las charlas que daba. La verdad es que me siento muy orgulloso de aquello...