Átomos Acomplejados

Este chaval es bastante fantasma. Se cree lo más con sus espectros de colores extraños. Venga ya. Todas se mueren por atravesarlo. Se funden nada más verlo. Luego dicen que es la bomba. Le encuentran ionizante, electrizante. Sus pulsos se aceleran y giran a lo largo de la pista, sucumbiendo a un magnetismo que trata de atraparlas. Pero a mi esas cosas no me funcionan, ya puede librarme de todas las cargas del mundo, que por ahí no paso.

¡Huy, pero dónde están mis modales!, no me he presentado. Soy una partícula con carga negativa, aunque probablemente ya lo habrías adivinado. Perdón por la perorata de antes, es que estoy algo alterada. El espectrógrafo de masas no para de intentar detectar la masa de los isótopos individuales de mi muestra, es todo un hito por estos lares. Primero nos vaporiza, y luego nos bombardea con un chorro de electrones de alta energía. Mis amigas están encantadas, ya se han pasado al bando de los iones positivos. ¡Ay!, pero que va a ser de mí. No me apetece experimentar algo así. ¿A ti sí? Esta claro que no, es de locos. Después de dejarlas "catiotónicas", las pasa a través de agujeros con placas paralelas, dónde son aceleradas. Esto le permite llevarlas a través de un camino circular con un campo magnético y hacerlas girar según la relación masa carga, a esto los entendidos lo llaman deflexión. Al final, detecta nuestro peso, porque con el haz de electrones la carga se queda en 1 y por tanto la relación masa carga es igual a la masa. Sinceramente, no entiendo porque los humanos se quejan tanto cuando tienen que enfrentarse a la báscula. Si ellos tuvieran que pasar por toda esta movida para pesarse... Entonces si que estarían de los nervios.

Tampoco entiendo por qué les da por imponer sus teorías extrañas sobre nosotros los átomos. Al menos el señor Dalton se dio cuenta de que existimos. No obstante, dijo que somos indivisibles y hasta que no llegó Faraday para corregirle, nadie creía que la materia fuera discontinua. Lo que realmente me molesta es que el señor Thomson comparara nuestra maravillosa estructura con un pudín de pasas, ¿en que estaba pensando? Seguro que en comida, tendría hambre. Ya le gustaría a él parecerse a una magdalena. Y luego, por si fuera poco, el señor Rutherford empezó con los bombardeos de helio ionizado. Aquello parecía la Segunda Guerra Mundial. En fin, tampoco soy quien para comparar una masacre de tal escala con los rayos gamma, pero captáis la idea. El Señor Rutherford no estaba pensando en comida cuando decidió pintarnos. Más bien, en planetas. Pudines de pasas, planetas... ¿En que nos parecemos si se puede saber? El pobre hombre se cargó el modelo, porque con todo ese rollo de los planetas acabo por afirmar que la energía era continua debido a las órbitas ilimitadas. Ya me gustaría a mi tener energía continua y forma de Vía Láctea. Y no solo eso, sino que a Rutherford le dio por afirmar que nuestros electrones eran estables. Según él, la atracción ejercida por los protones del núcleo, era la misma que les haría salir a estos despedidos por la fuerza centrífuga. ¿Estaría pensando en lavadoras? Realmente, sus ideas no estaban tan mal, pero claro, la comunidad científica no tardó en ver los fallos. Con el desarrollo de la óptica, empezaron a sacarnos fotografías. No soy muy fan de la radiación electromagnética, pero he de admitir que las fotos, o la espectroscopia si quieres ponerte fino, es bastante bonita. Con ella se reveló que había pocos niveles energéticos, por lo que Rutherford no debió afirmar aquello de las órbitas ilimitadas. El electromagnetismo de Maxwell se encargó de decir que cualquier partícula cargada en movimiento desprende energía, así que Rutherford y sus ideas de condición de estabilidad también cayeron. Finalmente, el señor Plank se cercioró de los de los niveles energéticos, y con su ecuación fue incluso capaz de calcular la "línea" que se ve reflejada en el espectro. ¡Booom! El modelo de la visión planetaria cayó totalmente. Llegados a este punto, no se si reír o llorar. Mejor reírse. Bohr intentó adaptar un nuevo modelo a última hora, amoldando las teorías de Plank. Pero ya no había quien lo negase, los átomos somos muy complejos. Esta es mi parte favorita, porque todo el mundo se revoluciona... ¡Atención damas y caballeros, han llegado los cuantos, el Congreso Solvay, la relatividad...! ¡Bravo, bravo! Este ha sido el inicio de mi gran carrera. A día de hoy, me dedico a contar mi historia, a subir fotos espectroscópicas en las redes y a divulgar sobre mis mayores ídolos de la mecánica cuántica. Si quieres recibir actualizaciones a diario, sólo tienes que darle like y suscribirte a mi canal. ¡Cuanto contigo!