60 y fuera

60 y fuera

Me muevo, la respiración se me acelera, encuentro mi voluntad a mi lado acompañándome hasta el final, venga ya falta poco, la autopista cada vez se recorta, ahora sí que sí. Noto la satisfacción recorriendo mi interior, moviéndose por todo lo alto. Cuándo llego a la meta, me siento orgulloso, una vez más he hecho mi deber y cuando veo la larga odisea me acuerdo que no se termina nunca, he pasado otro peaje de la carretera de mi vida. Cuando muera, nadie se acordará de mí, alguien vendrá y retomará mi largo camino, que no he podido disfrutar y esto sí que me duelo, aunque sí al que sirvo es feliz, yo ya soy feliz.
Me muevo, la respiración se me acelera, encuentro mi voluntad a mi lado hasta el final.
Estoy cansado moverme, la respiración ya no cambia, y ya nadie me acompaña, estoy harto de esta vida, 60 segundos, de arriba a bajo, de dedo a pierna y con ganas de conocer el mundo del exterior. 60 segundos más 60 segundos, así es mi vida y como he me he dicho muchísimas veces, la quiero cambiar.
Cada vez que pasó por la central de la vida pienso, soy esto pero podía haber sido otra cosa, y porque no. Corriendo entre 60 y 60, moviéndome entre la vida y la no vida.
Pienso en como puede ser la vida en el en el exterior, ese Mundo donde las flores florecen y todo tiene diferentes colores, donde cada cosa tiene funciones diferentes y no trabajan para un bien común, donde no han sido creados para eso. Ese mundo en el que la sociabilidad es necesaria hasta en los rincones más oscuros. Ese mundo del que me gustaría formar parte. Me miro a mi mismo y veo desesperación, ya me da igual todo, sólo quiero ver que hay en el mundo real, podría soportar a la mismísima muerte por tan solo vivir la experiencia de ser de los pocos de mi especie que han superado los muros.

¿Qué es esto?¿Que está pasando? Todo está siendo un alboroto, nadie sabe que está pasando, las paredes se empiezan a tiritar, la superficie en la que nos sostuvimos se mueve de forma viscosa, y de repente, una de las paredes se derrumba creando un caos inhumano en toda la zona donde estamos nosotros, la pared empieza a desgarrarse y pronto se separa de su posición original, dejando una gran marca. En ese momento vi lo que estuve esperando, vi el exterior, y una gran fuerza me impulsaba hacia fuera. Dejé de forzar y solté toda mi carga, el oxígeno se fue. Como bueno glóbulo rojo que soy, he recorrido todo el cuerpo en 60 segundos, y ahora me toca explorar el mundo. En forma de sangre, y gracias a una hemorragia, salgo de ése cuerpo para ir a parar a un suelo frío y limpio, hay gente vestida de verde y con mascarillas, creo que estoy en hospital. Aquí empieza mi nueva aventura, de los conductos sanguíneos a los conductos de la alcantarilla, ¡bueno es un progreso!