El segundo Gran paso

20/9/2061
Diario de Michael Johnson:

Otro día rutinario en mi viaje hacia el tan ansiado destino simplemente observando la oscura inmensidad por la ventana. Arrepintiéndome de entrar en esta cárcel móvil hacia el nuevo mundo habiéndolo dejado todo atrás para un viaje sin vuelta. Echo de menos a mi familia y a mis amigos con los que solo me puedo ver una vez al mes por video llamadas. Hoy he podido hablar con mi familia, están todos bien pero yo no. No sé si podré aguantar seis años más sin perder definitivamente la cabeza solo para lograr algo potencialmente imposible. Ya ni los videojuegos ni los libros que nos envían me entretienen por culpa de la aburrida monótona rutina que simplemente consiste en largas horas de “tiempo libre’’ en las que no hay nada productivo que hacer. Ya no es estimulante ni hablar con los compañeros, ya que después catorce años aquí dentro están casi todos prácticamente locos excepto Matt, pero es muy raro y me da miedo. Yo y él somos los únicos que aún estamos mínimamente cuerdos. Venga, tú puedes, ya llevas catorce años aquí, puedes aguantar, catorce, catorce, catorce, uno y cuatro, uno más cuatro cinco, catorce menos cinco nueve, ¿nueve? ¡Mi número de la mala suerte! ¡Vamos a morir todos, es el fin, el maldito fin! ¡Tengo que largarme de aquí o moriré! Ahí hay una ventana, voy a saltar hacía fuera rompiendo el cristal de 15 cm de grosor con la cabeza. ¡Es un plan sin fisuras!

Cinco horas después:
-Creo que se está despertando.
-Sí, sí está abriendo los ojos.
-¿Dónde estoy?
-En el módulo médico, te encontramos con la cabeza abierta al lado de una ventana con manchas de sangre.
-¿Cómo? Lo único que recuerdo es estar tranquilamente escribiendo mi diario y seguidamente ser atacado por unos alienígenas con tentáculos, un ojo y unas pistolas laser que cambiaban de color, pero no había ninguna ventana, ¿o eso fue en una peli? Probablemente la segunda opción.
-Sí, seguramente. Vamos, intenta levantarte, te tenemos que hacer unas pruebas.

21/9/2061
Diario de Michael Johnson:

Me acabo de levantar y sigo en el módulo médico dónde ayer me hicieron una serie de pruebas físicas y mentales cómo repetir palabras que iban apareciendo en una pantalla o esquivar pelotas de espuma para comprobar no sé qué de los reflejos o algo así por culpa de una conmoción craneoencefálica si es que eso existe, a mí no me lo preguntéis que yo de pequeño suspendí ciencias. Constantemente llevo a cabo una serie de ejercicios mentales para que no se me vuelva a ir la olla cómo comportarme como si estuviese loco de verdad sin estarlo realmente o intentar investigar de dónde viene mi locura para intentar combatirla. También me han recomendado que cada vez que piense en el tiempo que llevo aquí, en vez de pensar que cada vez llevo más tiempo pensar que cada vez me queda menos para lograr nuestro objetivo. Así que hoy, en vez de contar un día más desde que me fui de casa, voy a tener en cuenta que hoy queda un día menos para llegar a Próxima Centauri.


Pep Puente Quera