ROMPECORAZONES

ROMPECORAZONES

¡EY! ¿Qué tal? Me llamo Frank y os voy a explicar el cómo casi muero por mi mala suerte en el amor.
Todo empezó con un lunes interminable, yo permanecía sentado en mi silla, en primera fila, y de repente entro ella. Ella era una chica alta, rubia, con ojos azules y cuando entro por la puerta me empezaron a entrar unas maripositas y desde aquel momento supe que era mi chica perfecta. Empecé hablar con ella y comencé a mandarle mensajes por whatsapp y me iba dejando vistos hasta que un día se hartó y me dijo que me olvidase de ella ya que mi amor no era correspondido. Me quedé bastante destrozado y no levanté cabeza hasta que un día en la clase de química la profe nos dijo que nosotras las lombrices teníamos 7 corazones. Me fui a casa y me olvidé de aquella chica, ya que tengo tantos corazones podría ser un muejeriego de cuidado. Aunque había un problema fui al espejo y me miré y vi mi cara desastrosa de monstruo que me quedé flipando. Una boca con unos dientes pequeños y después unas más grandes que daban miedo. Y ahora que me he puesto a pensar os voy a explicar como perdí mi séptimo corazón. Estaba yo reptando por el suelo y vi una chica muy atractiva con un cuerpo viscoso y un poco repugnante como a mi me gusta y fui a pedirle una cita. La invité al bufet libre del humano que es el intestino y entonces ella se puso muy contenta. Una vez allí comimos un poco de cereales, pasta y de postres yogur con chocolate. Cuando me acerqué a ella para besarla de repente oímos un intenso ruido que nos llevo fuera del cuerpo. Al pobre le sentó mal la comida. Salí disparado con la mala suerte de que por allí pasaba un crio y me aplastó.
Y os preguntaréis ¿como cuento la historia?