mi vida

No se oye nada, no se ve nada. En el vientre de mi madre todo es muy oscuro, pero a la vez acogedor. Me gusta cuando me canta, cuando me acaricia, cuando me habla, me gusta todo de ella y aún no la he visto. Estamos separadas por una pared.
Esto es muy raro, me salen cosas nuevas que desconozco de mi cuerpo. ¿Para que sirven? Voy a preguntarle a mi madre. Doy un golpecito contra su vientre con una de mis extremidades y siento que hace presión contra mí. Bueno, no le doy importancia, voy a seguir nadando tranquilamente. Tengo muchas ganas de que llegue el parto, aunque también estoy muy nerviosa, ya que no conozco que hay fuera del vientre de mi madre y tengo miedo. Cuando estoy muy quieta oigo voces, a veces son roncas, otras grabes, otras agudas… me encanta cuando las oigo me relajan y me entretienen, aquí dentro todo es bastante aburrido.
¡Ay! No estoy nada cómoda aquí dentro, antes tenía mucho espacio, pero ahora ya soy más grande y todo es más pequeño. Voy a girarme, no aguanto más. Ya está! ¿Qué pasa? ¿Qué he hecho mal? No entiendo nada. ¿Porque me empujan? Oigo muchos gritos. Tengo miedo. Yo no quiero salir de aquí, me gusta estar aquí, nadando, durmiendo, no quiero salir, ¡me da mucho miedo!
¿Qué es esa luz? ¡Mis ojos! Empiezo a gritar, no sé cómo lo hago, pero me tranquiliza. Oigo voces, pero solo reconozco una, la de mi madre. ¡Qué frío hace aquí fuera!
Noto como alguien me toca. El miedo corre por mi pequeño cuerpo y algo empieza a caer de mis ojos, es algo líquido, ¿es agua? No sé lo que es, pero estar en los brazos de mi madre me tranquiliza y me da confianza. Éste es el inicio de mi vida.