UN SIMPLE COPO DE NIEVE

Millones de copos de nieve, ni uno igual, caen lentamente sobre mi pelo, es como si el tiempo se hubiera parado. Nada está bien, pero tampoco nada está mal. Parece mentira que cada segundo que pasa caen miles y miles de copos de nieve, no puedo parar de pensar en eso, en eso que no me deja dormir ni comer, esa sensación que no se realmente como explicarla, la luz de impotencia y tristeza, creo y supongo que a nadie le gusta estar lejos de quien quiere, y menos por miedo a perderle, la frase que me lleva atormentando mucho tiempo, no sé exactamente en qué pensar. Millones de copos de nieve, ni uno igual. Me estoy muriendo por dentro, le echo de menos, pero no puedo hacer nada, lo único que quiero es tenerle, pero eso no puede ser, lo mejor será que me olvide, me dijeron que son diecisiete meses para olvidar a alguien del todo, la verdad es que no podre aguantar tanto. Ahora mismo no me tendría que preocupar por eso. Millones de copos de nieve, ni uno igual. Millones de personas, ni una igual, no encontrare a nadie como él! Lo único que puedo hacer es pensar en él cuando él no lo es todo, el no es nada. Mi cabeza va a explotar, me cae un copo de nieve en la mano, dejo la mente en blanco, y empiezo a pensar que nunca encontrare un copo de nieve exactamente igual, porque no lo habrá. Al igual que no encontrare a nadie como él. Millones de copos de nieve, ni uno igual.