Cuestión de perspectiva

Le dije a mi madre que no veía bien de un ojo y que también veía doble, como si con el ojo derecho solo viese la mitad de una imagen, como una luna partida, como una luna menguante, que solo le toca la luz del sol en su mitad de la cara y no se le ve la otra. Mi madre primero se preocupó por mí, como lo hacen todas las madres, o casi todas, y primero me hizo una prueba por su cuenta, me tapaba el ojo izquierdo y me ponía delante tres dedos, y como decía bien cuantos dedos me ponía delante, ya no se preocupó más.
Luego, al cabo de un tiempo, cuando tenía cinco años, en una revisión rutinaria pediátrica, se quedaron boquiabiertos al ver que, si me tapaban el ojo izquierdo, no veía ni las letras más grandes de la pantalla, yo veía como si las letras no estuvieran a mi alcance, como si fueran estrellas de otra galaxia, como si yo estuviera en otro planeta, a miles y miles de kilómetros de distancia de esas letras. Mi madre me llevo al oculista y me hicieron varias pruebas utilizando técnicas para ver que me pasaba, me hacían radiologías, resonancias, electrofisiologías y otras cosas. Y efectivamente no veía bien del ojo derecho. Y me diagnosticaron una alteración irreversible de la macula, la macula es la parte más importante de la retina y es el inició de la transformación de la imagen que vemos y que después se descodificará en el cerebro, por lo tanto, era importante. Entonces intentaron encontrar una solución, pero, era demasiado tarde y no pudieron encontrar ninguna, pero yo no entendía nada, era una niña con problemas de vista, perdida como en la ciencia, que tengo muchas preguntas, pero no respuestas ni soluciones.
Por suerte no tengo del todo mal el ojo derecho y del izquierdo veo perfectamente, veo como un lince, que se dice que pueden hasta ver a través de las cosas.
A veces cuando miro algunas personas u objetos, veo a la persona, en el caso de que sea una persona, la cara completa y su lado la mitad de la misma cara, como si fuera el reflejo en un espejo roto por la mitad, como si estuviese repetida pero mal y eso a veces me frustra porque me molesta que no sea la realidad, sino una distorsión de la imagen.
Cuando era pequeña me costó mucho aprender a leer, y sin querer volvía a leer la misma línea que ya había leído anteriormente, como si fuese un disco rayado que repite lo mismo una y otra vez.
Pero lo importante no es encallarte ni recaer, sino concentrarte e intentarlo una y otra vez hasta conseguirlo, y cuando lo consigues sientes una gran satisfacción, tan grande que hasta sientes como se te acelera el corazón, que te late más de 60 o 80 veces por minuto, más de lo normal y respiras más rápido o por lo contrario te falta el aliento, se te dilatan las pupilas… Lo que quiero decir con todo esto, con mi historia, es que a pesar de mis dificultades conseguí salir a delante y que si yo pude tú también puedes.