El tesoro de la ciencia

Ohio, 17-02-1995 Mi nombre es Charlie Jackson quizá me conozcan más por "el cientifico" desde pequeño me he interesado mucho por la ciencia, es un tema que me ha fascinado siempre. Cuando cumplí la mayoría de edad me puse a estudiar en ello, mis padres trabajaron muy duro durante muchos años para poder pagarme la matricula de la Mecklenburg University of Science and Futurology esta prestigiosa universidad se encuentra en el condado de Mecklenburg al sureste de Carolina del Norte. Allí estuve cuatro años, estudiando los posibles avances en medicina que podría haber en el futuro, era el mejor estudiante de la universidad, cuando salí de allí estuve tiempo sin encontrar un sitio que me agradara de verdad y se adaptará a mi, mientras no encontraba trabajo el tio Rick me dejó trabajar en su pequeño taller de coches, meses más tarde me llegó una oferta de la Universidad de Stamford para ser profesor en el apartado científico, en la universidad me ofrecían un contrato realmente bueno y muy bien remunerado pero no era lo que soñaba de pequeño, después de días de reflexión decidí rechazar el trabajo. Días más tarde volví a recibir una oferta del Centro de Investigación Thomas J. Watson para ser el ayudante del profesor Watson, quizá fuera la oferta que estuve esperando y no la rechazé. El señor Watson tenia la certeza de que si encontrábamos antídotos contra enfermedades como el cáncer, parkison, alzheimer... Podríamos llegar a conseguir la immortalidad. Al principio de empezar a trabajar en el laboratorio el profesor no me dejaba tocar muchas cosas del laboratorio pero a medida que pasó el tiempo empezó a confiar en mi y me daba trabajo para analizar. Estuvimos más de dos años intentando buscar vacunas pero no encontrábamos nada que pudiera ser fiable a la larga, el señor Watson ya era mayor y estaba a punto de morir. Buscando entre los cajones encontré dos líquidos que nos podían ser muy útiles mezcle formaldehído con sales de aluminio y podía ser la solución para ser inmortales. Hablé con Watson y le dije que había encontrado un remedio para las enfermedades y que podia salvarlo a lo que el respondió que preferia morir y que lo utilizara con otros pacientes que realmente lo necesitaran que el ya había aportado todos sus conocimientos a la humanidad. Yo, Charlie Jackson alias "el científico" había demostrado ser un tipo muy inteligente y que tendría un futuro brillante en el mundo de la ciencia.