LÍA

La ciencia es curiosa. Los universos paralelos son curiosos. Los libros son curiosos. Imagina leer un libro y enamorarte de su protagonista. Imagina conectar a la perfección con ese personaje, pero no poder verlo, no poder sentirlo. Además soy el único que lee libros aquí. Hace unos años, un científico de aquí decidió que la ciencia era más importante que la literatura, y lo cambió todo. Ahora todo es de color gris, no nos conocemos entre nosotros y cada día tenemos que dedicar unas horas a la investigación. Sí, a la investigación. Da igual si tienes tres o sesenta años, cuando te trasladas a una casa, se te asigna una pregunta no respondida por la ciencia, y, durante toda tu vida la tienes que responder. Es un rollo. El gobierno piensa que es una buena idea, pero yo no pienso lo mismo. Que si, que yo solo soy un niño de quince años alto con el pelo rizado, pero me gustaría estar con Lía. Su vida parece mucho más interesante que la mía. Ella va al “colegio”, va de “compras” y tiene “amigos”. Para mí estas palabras no tenían sentido hasta que leí el libro protagonizado por Lía. Aquí no tenemos nada de eso, nadie sale nunca de casa. Mi única “amiga” es Lía. A parte de ser un pobre fracasado que lee libros y se enamora de personajes ficticios, me gusta mi tema de investigación: universos paralelos, y voy a conseguir viajar de un universo a otro sea lo que sea. Sí, como he dicho al principio, CREO en los universos paralelos y quiero viajar hasta el de Lía. Por cierto, Lía también “dibuja” y “canta” muy bien. Lo ponía en el libro. Da igual. Tengo un superplan. Es un poco arriesgado, pero lo probaré. PASO 1: Conseguir salir de casa; PASO 2: Conseguir que mientras esté fuera de casa nadie me vea; PASO 3: Conseguir ir hasta dónde el gobierno guarda las máquinas raras (es bastante fácil de encontrar, ya que es el único edificio de color rojo); PASO 4: Conseguir colarme en este sitio (esto será MUY difícil, ya que no se si habrá alguien o algo vigilando dentro, pero será interesante); PASO 5: Averiguar cómo viajar de un universo a otro (tengo algunas pistas e ideas de cómo se hace); y, por último, ver a Lía. Lo sé soy un tío complicado. El plan será complicado. Todo el mundo es complicado. Así que lo pondré en marcha mañana, cuándo me acabe de leer el libro de Lía por enésima vez. Eso si que es un buen plan… Quedarme todo el día leyendo… Entrar en otra realidad sin moverme de este sitio que llamamos “casa”, viviendo aventuras junto a Lía, a través de este maravilloso objeto llamado “libro”.